• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Angel Caido

Carlos Clemente Olivares

Poeta recién llegado
Ángel caído de alas altivas,
lluvia de sueño y estrellas cautivas,
montaña mía, cumbre de heladas cimas,
oscuro abismo de inaccesibles simas.

Caíste, ángel mío, para calmar mi llanto eterno,
viniste a mí sin siquiera tú entenderlo,
te refugiaste tímida en mis sueños sin quererlo,
colgando tu alma del alma mía sin así desearlo

Te tengo presente aun cuando tú me miras ausente,
te llevo en el alma como un gran aliciente
y es que mi mente pasa por días alucinantes
por haberme perdido en un desconsuelo amante.

Llore o lloraste y el desconsuelo me embarga
y en mi alma se clava esto como una terrible daga.
Te amo ángel por haber caído a mi mundo,
aun cuando siento que esto es un sueño profundo.

Corrí hacia ti, simulando paisaje pleno
pero un abismo impidió realizar mi sueño.
Te busque, me buscaste sin tu entender porque
y pronto dejamos el ansiar aquel.

Claro como agua de río plateado,
es así, mi ángel, como yo te amo.
Cristalino y puro como hielo albino,
que hasta los pájaros lo acompañan con su dulce trino.

Ángel de alas blancas y esbeltas,
te vi caer del cielo en sabanas envueltas.
Grito de sangre, pasión de locura
mi corazón se agita e inventa ternuras.

Te acompañe en mi alma hasta donde no había paso
y nos fundimos los dos en un plácido abrazo,
que logró hacer de ese camino ocaso,
una vereda grácil donde marcha el paso raso.

Mujer, mi ángel, tez de sol
y labios de alcohol,
que embriagan con su néctar
hasta al mismo Seol.

Vuelo de pájaro, libre y elegante,
tus alas simulan el vuelo dulce de un amante.
Pasión de ternuras, ansias de amor
¿es acaso que existe algo mejor?

Claro, te confieso, no puedo contener mi mirada,
que atrevida se postra sobre tu cama,
¿y cómo contenerme, si eres una hermosa dama?
que se enseñorea con su caminar, ufana.

Y si te veo con tal insistencia,
es porque siento que mi cuerpo ya no tiene resistencia
Y busca en tu rostro un consuelo a su insipiencia,
de cómo agradar tu vida y hacer grata tu existencia.

Ángel caído, elegante cual cortejo fúnebre,
has formado de mi mente un mar de fiebre,
que delira con razón que te amo plena,
tanto o más que el amor que se profesaba a una reina.

Ángel mío caíste a mi lado y tu ente alado, no pudo desviar tu trayecto,
porque él sabe que aunque mi amor no es perfecto,
haré de ti un altar donde se profese una sola religión,
que es amarte y amarte de aquí hasta el inalcanzable Sión.
 
Ángel caído de alas altivas,
lluvia de sueño y estrellas cautivas,
montaña mía, cumbre de heladas cimas,
oscuro abismo de inaccesibles simas.

Caíste, ángel mío, para calmar mi llanto eterno,
viniste a mí sin siquiera tú entenderlo,
te refugiaste tímida en mis sueños sin quererlo,
colgando tu alma del alma mía sin así desearlo

Te tengo presente aun cuando tú me miras ausente,
te llevo en el alma como un gran aliciente
y es que mi mente pasa por días alucinantes
por haberme perdido en un desconsuelo amante.

Llore o lloraste y el desconsuelo me embarga
y en mi alma se clava esto como una terrible daga.
Te amo ángel por haber caído a mi mundo,
aun cuando siento que esto es un sueño profundo.

Corrí hacia ti, simulando paisaje pleno
pero un abismo impidió realizar mi sueño.
Te busque, me buscaste sin tu entender porque
y pronto dejamos el ansiar aquel.

Claro como agua de río plateado,
es así, mi ángel, como yo te amo.
Cristalino y puro como hielo albino,
que hasta los pájaros lo acompañan con su dulce trino.

Ángel de alas blancas y esbeltas,
te vi caer del cielo en sabanas envueltas.
Grito de sangre, pasión de locura
mi corazón se agita e inventa ternuras.

Te acompañe en mi alma hasta donde no había paso
y nos fundimos los dos en un plácido abrazo,
que logró hacer de ese camino ocaso,
una vereda grácil donde marcha el paso raso.

Mujer, mi ángel, tez de sol
y labios de alcohol,
que embriagan con su néctar
hasta al mismo Seol.

Vuelo de pájaro, libre y elegante,
tus alas simulan el vuelo dulce de un amante.
Pasión de ternuras, ansias de amor
¿es acaso que existe algo mejor?

Claro, te confieso, no puedo contener mi mirada,
que atrevida se postra sobre tu cama,
¿y cómo contenerme, si eres una hermosa dama?
que se enseñorea con su caminar, ufana.

Y si te veo con tal insistencia,
es porque siento que mi cuerpo ya no tiene resistencia
Y busca en tu rostro un consuelo a su insipiencia,
de cómo agradar tu vida y hacer grata tu existencia.

Ángel caído, elegante cual cortejo fúnebre,
has formado de mi mente un mar de fiebre,
que delira con razón que te amo plena,
tanto o más que el amor que se profesaba a una reina.

Ángel mío caíste a mi lado y tu ente alado, no pudo desviar tu trayecto,
porque él sabe que aunque mi amor no es perfecto,
haré de ti un altar donde se profese una sola religión,
que es amarte y amarte de aquí hasta el inalcanzable Sión.
bello y profundo sentimiento, grato leerle
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba