Como un deseo que germina en las entrañas
y busca el camino de las viejas sensaciones
supo qué era lo que estaba necesitando....
Si, después de unas horas pensando y repasando
dijo: Necesito un abrazo largo, apretado, un abrazo tibio...
Y si pudiera elegir la persona... ahora, hoy, en este instante
diría ese nombre, ese mismo nombre que escribió decenas,
hasta diría centenares de veces en un papel, en el aire,
en el vidrio de aquel ventanal cuatro letras...
Ella tiene tan presentes sus abrazos
Pasaban tiempos largos conectados,
cuerpo contra cuerpo, transmitiéndose calidez.
Generalmente de madrugada, ocultándose de
las circunstancias, alejándose de la realidad,
escondiéndose de ellos mismo creo
En la esquina de su casa, o en el zaguán de la de él.
Y él le acariciaba su cabello desordenado,
rubio no tan rubio, rebelde como ella misma era
Y ella descansaba su frente en el cuello de él,
atrancaba los ojos y soñaba, idealizaba
Pero ahora necesita ese abrazo amparador,
ahora necesita inhalar su olor, ahora desea
sentir su piel tibia, su cuerpo acogedor
Debe ser que no quiere estar acá, ella
ahora quiere tener 16!
Ella quiere quizás solo encontrar el olor de su piel...
El gusto del invierno volviendo de rondas,
andando esas calles, con su mano
en su bolsillo enlazadas sin querer..
Seguro es madrugada, no hay preguntas,
ni cómo ni dónde, ni porqué
y busca el camino de las viejas sensaciones
supo qué era lo que estaba necesitando....
Si, después de unas horas pensando y repasando
dijo: Necesito un abrazo largo, apretado, un abrazo tibio...
Y si pudiera elegir la persona... ahora, hoy, en este instante
diría ese nombre, ese mismo nombre que escribió decenas,
hasta diría centenares de veces en un papel, en el aire,
en el vidrio de aquel ventanal cuatro letras...
Ella tiene tan presentes sus abrazos
Pasaban tiempos largos conectados,
cuerpo contra cuerpo, transmitiéndose calidez.
Generalmente de madrugada, ocultándose de
las circunstancias, alejándose de la realidad,
escondiéndose de ellos mismo creo
En la esquina de su casa, o en el zaguán de la de él.
Y él le acariciaba su cabello desordenado,
rubio no tan rubio, rebelde como ella misma era
Y ella descansaba su frente en el cuello de él,
atrancaba los ojos y soñaba, idealizaba
Pero ahora necesita ese abrazo amparador,
ahora necesita inhalar su olor, ahora desea
sentir su piel tibia, su cuerpo acogedor
Debe ser que no quiere estar acá, ella
ahora quiere tener 16!
Ella quiere quizás solo encontrar el olor de su piel...
El gusto del invierno volviendo de rondas,
andando esas calles, con su mano
en su bolsillo enlazadas sin querer..
Seguro es madrugada, no hay preguntas,
ni cómo ni dónde, ni porqué