MONICA LILIANA VALLE
Poeta recién llegado
MIS DEDOS
Sereno, dormido estás amor mío
y suavemente tu frente acaricio
con mis dedos que apenas besan tus labios,
recorriendo tus pómulos salientes.
Ellos pasean por tu geografía
sensible tacto del sentido afinado
no lo percibes, pero es la rutina diaria
en cada surco de tu faz Amada .
Te acarician mis dedos dulcemente
sin pedirte nada, calladamente,
pero ante cualquier movimiento dormido
se retraen temerosos como heridos.
Sigilosos te recorren de memoria
como cómplices entretenidos
juntos en perfecta unión con los labios
que te besan mansos con ritmo sostenido.
Sereno, dormido estás amor mío
y suavemente tu frente acaricio
con mis dedos que apenas besan tus labios,
recorriendo tus pómulos salientes.
Ellos pasean por tu geografía
sensible tacto del sentido afinado
no lo percibes, pero es la rutina diaria
en cada surco de tu faz Amada .
Te acarician mis dedos dulcemente
sin pedirte nada, calladamente,
pero ante cualquier movimiento dormido
se retraen temerosos como heridos.
Sigilosos te recorren de memoria
como cómplices entretenidos
juntos en perfecta unión con los labios
que te besan mansos con ritmo sostenido.