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Y entonces se dieron cuenta

Fabián Menassa

Poeta adicto al portal
Y entonces se dieron cuenta

Invierno en Buenos Aires,
la lluvia cae copiosamente sobre la ciudad,
el frio hace llorar los huesos
las calles, traen, olor a desamparo.

Ellos dos, escapan de la lluvia
la iglesia ortodoxa rusa del parque Lezama
allá en San Telmo los resguarda.

Al entrar oyen cánticos religiosos
se miran a los ojos
sienten ser invadidos por tiempos remotos…

Al cerrar los ojos
ven las cúspides azules en el cielo,
un olor a incienso desciende por las paredes.

Al abrir lentamente los ojos
y encontrarse sus miradas
se dan cuenta,
han volado hasta el zenit de los ensueños que los cobijan
juntos
han descendido por los ancestros muros
y se han impregnado del olor de los siglos
juntos:
Al abrir los ojos y encontrarse,
una complicidad infinita en su mirada
en su sonrisa.
Los ángeles cantaban para ellos
cuando al abrir los ojos se encontraron los dos
en medio de una nada diferente
Solos, solos
mientras la lluvia golpeaba dulce melodía en las vidrieras
Cuando se tocaban
(Las manos de él al rostro de ella
las manos de ella al pecho de él),
podían sentir como la lluvia limpiaba sus almas
fluía por sus pieles acercándolos.
Las manos de ella se deslizan
él sentía el mar arremeter contra su pecho
las olas acariciando su cuello,
las manos en su nuca …
Al besarse
las cúspides se desvanecen
el sol hace arder todos los recuerdos
rayo de luz sobre la tierra muerta, nace la vida.

Desde el cielo sus rostros
Bocas, lenguas que se buscan…

Al separarse sus labios,
el viento recorre un universo entre los dos
sus pechos, magnolias en flor
se pegan al cuerpo de él
que la abraza con la pasión de todas las noches en vela recordándola
ansiando una mirada suya,
que hoy,
le trajo la lluvia
que caía bajo pedestales azules como ángeles del cielo.

Hoy que la nostalgia anidaba en el corazón del continente
y lloraba el cielo sus condensados recuerdos
Ellos dos solos en medio de la nada
sonreían y se besaban
las manos de él dejaban caer la blusa por sus hombros de luz
y mordía en sus hombros la fruta del amor.

Ella miraba al cielo y abría la boca
sin pronunciar palabra
como queriendo comerse a Dios
y descendía velozmente la cabeza
e hincaba cruelmente sus dientes en el cuello
aflojaba y se reía entre canticos celestiales
besaba su cuello, sus labios
desabrochaba su camisa;
cada botón era un paso más hacia el abismo eterno de sus propias pieles
rozándose, apretándose;
la ropa decoraba los confesionarios
el mundo giraba alrededor de sus caricias.

Agachándose, él, besa todas las caídas;
Ella, es de marfil, el más prohibido;
su vientre ,sus costillas
se deshacen al paso tímido de la lengua de él.

Y al besarse extenuados,
Tan vacíos y tan llenos,
Se dieron cuenta:

han volado hasta el zenit de la pasión que los cobija,
juntos
han descendido por esos ancestros muros que los encierran,
juntos
Se han impregnado del olor de los siglos
juntos:
han vivido hasta el paroxismo del goce que los encadena
juntos.
¡Han roto
Juntos
Todas las cadenas!
 
Última edición:
fabián menassa;2317372 dijo:
y entonces se dieron cuenta

invierno en buenos aires,
la lluvia cae copiosamente sobre la ciudad,
el frio hace llorar los huesos
las calles, traen, olor a desamparo.

ellos dos, escapan de la lluvia
la iglesia ortodoxa rusa del parque lezama
allá en san telmo los resguarda.

al entrar oyen cánticos religiosos
se miran a los ojos
sienten ser invadidos por tiempos remotos…

al cerrar los ojos
ven las cúspides azules en el cielo,
un olor a incienso desciende por las paredes.

al abrir lentamente los ojos
y encontrarse sus miradas
se dan cuenta,
han volado hasta el zenit de las paredes que los cobijan
juntos
han descendido por los ancestros muros
y se han impregnado del olor de los siglos
juntos:
al abrir los ojos y encontrarse,
una complicidad infinita en su mirada
en su sonrisa.
los ángeles cantaban para ellos
cuando al abrir los ojos se encontraron los dos
en medio de una nada diferente
solos, solos
mientras la lluvia golpeaba dulce melodía en las vidrieras
cuando se tocaban
(las manos de él al rostro de ella
las manos de ella al pecho de él),
podían sentir como la lluvia limpiaba sus almas
fluía por sus pieles acercándolos.
las manos de ella se deslizan
él sentía el mar arremeter contra su pecho
las olas acariciando su cuello,
las manos en su nuca …
al besarse
las cúspides se desvanecen
el sol hace arder todos los recuerdos
rayo de luz sobre la tierra muerta, nace la vida.

desde el cielo sus rostros
bocas, lenguas que se buscan…

al separarse sus labios,
el viento recorre un universo entre los dos
sus pechos, magnolias en flor
se pegan al cuerpo de él
que la abraza con la pasión de todas las noches en vela recordándola
ansiando una mirada suya,
que hoy,
le trajo la lluvia
que caía bajo pedestales azules como ángeles del cielo.

hoy que la nostalgia anidaba en el corazón del continente
y lloraba el cielo sus condensados recuerdos
ellos dos solos en medio de la nada
sonreían y se besaban
las manos de él dejaban caer la blusa por sus hombros de luz
y mordía en sus hombros la fruta del amor.

ella miraba al cielo y abría la boca
sin pronunciar palabra
como queriendo comerse a dios
y descendía velozmente la cabeza
e hincaba cruelmente sus dientes en el cuello
aflojaba y se reía entre canticos celestiales
besaba su cuello, sus labios
desabrochaba su camisa;
cada botón era un paso más hacia el abismo eterno de sus propias pieles
rozándose, apretándose;
la ropa decoraba los confesionarios
el mundo giraba alrededor de sus caricias.

agachándose, él, besa todas las caídas;
ella, es de marfil, el más prohibido;
su vientre ,sus costillas
se deshacen al paso tímido de la lengua de él.

y al besarse extenuados,
tan vacíos y tan llenos,
se dieron cuenta:

han volado hasta el zenit de las paredes que los cobijan
juntos
han descendido por esos ancestros muros que los encierran,
juntos
se han impregnado del olor de los siglos
juntos:
han vivido hasta el paroxismo del goce que los encadena
juntos.
¡han roto
juntos
todas las cadenas!
dulce encantador y largo, placer leerte
 
Bueno que decir como porteña! me quedé en la primera estrofa, asombrada y tratando de ubicar la iglesia ortodoxa del parque Lezama...parque que está muy cerquita de la cancha de Boca! y que es hermoso por sus lomadas y verdes....yo me tiraba a rodar cuando era niña.
Una historia de pasión adentro de la igelsia, bueno, muy original.
Y frío siiiiiii hace bastante, ha llovido, ahora no pero la temp esta cercana a los 2º a la mañana y 11 a esta hora.

Fabián cuando vengas a Argentina con tus shows no te olvides de avisarme que te voy a ver!

besos, estoy muy contenta con tu poema
 

Fabian:

Un extenso y romántico poema,
toda una historia de amor y pasión..
sólo una observación:
El cenit (o zenit) se localiza en el techo encima de tu cabeza,
nunca en las paredes.

Un gusto navegar por el mar de tus versos...


Saludos cordiales.
sig.gif

El Armador de Sonetos.
 
Bueno que decir como porteña! me quedé en la primera estrofa, asombrada y tratando de ubicar la iglesia ortodoxa del parque Lezama...parque que está muy cerquita de la cancha de Boca! y que es hermoso por sus lomadas y verdes....yo me tiraba a rodar cuando era niña.
Una historia de pasión adentro de la igelsia, bueno, muy original.
Y frío siiiiiii hace bastante, ha llovido, ahora no pero la temp esta cercana a los 2º a la mañana y 11 a esta hora.

Fabián cuando vengas a Argentina con tus shows no te olvides de avisarme que te voy a ver!

besos, estoy muy contenta con tu poema
Si lo de la lluvia lo añadí. lo escribí ayer escuchando a Vani y Pato, su música. La iglesia es preciosa como de cuento de hadas con cuspides azul cielo y etrellas doradas creo, la sensación al entrar fue esa luego me permití licencias, deseos... Un abrazote
 
Última edición:
Fabian:

Un extenso y romántico poema,
toda una historia de amor y pasión..
sólo una observación:
El cenit (o zenit) se localiza en el techo encima de tu cabeza,
nunca en las paredes.

Un gusto navegar por el mar de tus versos...


Saludos cordiales.
sig.gif

El Armador de Sonetos.
Creo que estás en lo cierto, gracias por tu consejo, abrazo amigo Ángel
 
Fabián Menassa;2317372 dijo:
Y entonces se dieron cuenta

Invierno en Buenos Aires,
la lluvia cae copiosamente sobre la ciudad,
el frio hace llorar los huesos
las calles, traen, olor a desamparo.

Ellos dos, escapan de la lluvia
la iglesia ortodoxa rusa del parque Lezama
allá en San Telmo los resguarda.

Al entrar oyen cánticos religiosos
se miran a los ojos
sienten ser invadidos por tiempos remotos…

Al cerrar los ojos
ven las cúspides azules en el cielo,
un olor a incienso desciende por las paredes.

Al abrir lentamente los ojos
y encontrarse sus miradas
se dan cuenta,
han volado hasta el zenit de los ensueños que los cobijan
juntos
han descendido por los ancestros muros
y se han impregnado del olor de los siglos
juntos:
Al abrir los ojos y encontrarse,
una complicidad infinita en su mirada
en su sonrisa.
Los ángeles cantaban para ellos
cuando al abrir los ojos se encontraron los dos
en medio de una nada diferente
Solos, solos
mientras la lluvia golpeaba dulce melodía en las vidrieras
Cuando se tocaban
(Las manos de él al rostro de ella
las manos de ella al pecho de él),
podían sentir como la lluvia limpiaba sus almas
fluía por sus pieles acercándolos.
Las manos de ella se deslizan
él sentía el mar arremeter contra su pecho
las olas acariciando su cuello,
las manos en su nuca …
Al besarse
las cúspides se desvanecen
el sol hace arder todos los recuerdos
rayo de luz sobre la tierra muerta, nace la vida.

Desde el cielo sus rostros
Bocas, lenguas que se buscan…

Al separarse sus labios,
el viento recorre un universo entre los dos
sus pechos, magnolias en flor
se pegan al cuerpo de él
que la abraza con la pasión de todas las noches en vela recordándola
ansiando una mirada suya,
que hoy,
le trajo la lluvia
que caía bajo pedestales azules como ángeles del cielo.

Hoy que la nostalgia anidaba en el corazón del continente
y lloraba el cielo sus condensados recuerdos
Ellos dos solos en medio de la nada
sonreían y se besaban
las manos de él dejaban caer la blusa por sus hombros de luz
y mordía en sus hombros la fruta del amor.

Ella miraba al cielo y abría la boca
sin pronunciar palabra
como queriendo comerse a Dios
y descendía velozmente la cabeza
e hincaba cruelmente sus dientes en el cuello
aflojaba y se reía entre canticos celestiales
besaba su cuello, sus labios
desabrochaba su camisa;
cada botón era un paso más hacia el abismo eterno de sus propias pieles
rozándose, apretándose;
la ropa decoraba los confesionarios
el mundo giraba alrededor de sus caricias.

Agachándose, él, besa todas las caídas;
Ella, es de marfil, el más prohibido;
su vientre ,sus costillas
se deshacen al paso tímido de la lengua de él.

Y al besarse extenuados,
Tan vacíos y tan llenos,
Se dieron cuenta:

han volado hasta el zenit de la pasión que los cobijan
juntos
han descendido por esos ancestros muros que los encierran,
juntos
Se han impregnado del olor de los siglos
juntos:
han vivido hasta el paroxismo del goce que los encadena
juntos.
¡Han roto
Juntos
Todas las cadenas!


Wow, un reencuentro realmente apasionaaaado y en la iglesia, que choque. Me hiciste vivir los versos, subidón! jejejejeje. Un placer estar aquí. Un abrazo y estrellas.
 
Fabián Menassa;2317372 dijo:
Y entonces se dieron cuenta

Invierno en Buenos Aires,
la lluvia cae copiosamente sobre la ciudad,
el frio hace llorar los huesos
las calles, traen, olor a desamparo.

Ellos dos, escapan de la lluvia
la iglesia ortodoxa rusa del parque Lezama
allá en San Telmo los resguarda.

Al entrar oyen cánticos religiosos
se miran a los ojos
sienten ser invadidos por tiempos remotos…

Al cerrar los ojos
ven las cúspides azules en el cielo,
un olor a incienso desciende por las paredes.

Al abrir lentamente los ojos
y encontrarse sus miradas
se dan cuenta,
han volado hasta el zenit de los ensueños que los cobijan
juntos
han descendido por los ancestros muros
y se han impregnado del olor de los siglos
juntos:
Al abrir los ojos y encontrarse,
una complicidad infinita en su mirada
en su sonrisa.
Los ángeles cantaban para ellos
cuando al abrir los ojos se encontraron los dos
en medio de una nada diferente
Solos, solos
mientras la lluvia golpeaba dulce melodía en las vidrieras
Cuando se tocaban
(Las manos de él al rostro de ella
las manos de ella al pecho de él),
podían sentir como la lluvia limpiaba sus almas
fluía por sus pieles acercándolos.
Las manos de ella se deslizan
él sentía el mar arremeter contra su pecho
las olas acariciando su cuello,
las manos en su nuca …
Al besarse
las cúspides se desvanecen
el sol hace arder todos los recuerdos
rayo de luz sobre la tierra muerta, nace la vida.

Desde el cielo sus rostros
Bocas, lenguas que se buscan…

Al separarse sus labios,
el viento recorre un universo entre los dos
sus pechos, magnolias en flor
se pegan al cuerpo de él
que la abraza con la pasión de todas las noches en vela recordándola
ansiando una mirada suya,
que hoy,
le trajo la lluvia
que caía bajo pedestales azules como ángeles del cielo.

Hoy que la nostalgia anidaba en el corazón del continente
y lloraba el cielo sus condensados recuerdos
Ellos dos solos en medio de la nada
sonreían y se besaban
las manos de él dejaban caer la blusa por sus hombros de luz
y mordía en sus hombros la fruta del amor.

Ella miraba al cielo y abría la boca
sin pronunciar palabra
como queriendo comerse a Dios
y descendía velozmente la cabeza
e hincaba cruelmente sus dientes en el cuello
aflojaba y se reía entre canticos celestiales
besaba su cuello, sus labios
desabrochaba su camisa;
cada botón era un paso más hacia el abismo eterno de sus propias pieles
rozándose, apretándose;
la ropa decoraba los confesionarios
el mundo giraba alrededor de sus caricias.

Agachándose, él, besa todas las caídas;
Ella, es de marfil, el más prohibido;
su vientre ,sus costillas
se deshacen al paso tímido de la lengua de él.

Y al besarse extenuados,
Tan vacíos y tan llenos,
Se dieron cuenta:

han volado hasta el zenit de la pasión que los cobijan
juntos
han descendido por esos ancestros muros que los encierran,
juntos
Se han impregnado del olor de los siglos
juntos:
han vivido hasta el paroxismo del goce que los encadena
juntos.
¡Han roto
Juntos
Todas las cadenas!



Mmmm Fabi..., Que hermoso escrito, más que un poema, me parece un ¨guión¨ de algún corto y como tal me ¨sentí¨ situada en esa Iglesia, en ese hermos Parque Lezama, uno de los tantos que hay en mi hermosa Ciudad de Buenos Aires y el frio, mmmmm ¡que frio! todo en su conjunto me encantó. GRACIAS por compartir tus letras que salen de esa maravillosa pluma. Te dejo un besote enorme de admiraciòn.
 
Que inmenso viaje unidos por el amor ha realizado ellos saltando las dimensiones de lo increíble hasta hacerlo creíble. Es una recreación mental casi religiosa y es que sin duda el amor tiene que ver con lo que no se ve, sólo se siente.

Maravillosa tu obra, Fabián
Te dejo un abrazo

y tus estrellas


Margaaaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!! preciosa. que lindas palabras-abrazos las tuyas. unfuerte abrazo linda
 
Mmmm Fabi..., Que hermoso escrito, más que un poema, me parece un ¨guión¨ de algún corto y como tal me ¨sentí¨ situada en esa Iglesia, en ese hermos Parque Lezama, uno de los tantos que hay en mi hermosa Ciudad de Buenos Aires y el frio, mmmmm ¡que frio! todo en su conjunto me encantó. GRACIAS por compartir tus letras que salen de esa maravillosa pluma. Te dejo un besote enorme de admiraciòn.

Sentados en la mesa de los poetas todo se hizo verso... este guión escrito con el corazón, para mi diva misteriosa habla de un amor por encontrarse, se mezcla con preciosos recuerdos, y luce bajo los focos del set mientras gruas y traveling muestran sus encantos y la cámara la ama entre la multitud. Un besote, para ti mi admiración. un beso, un fuerte abrazo
 
Fabián Menassa;2317372 dijo:
Y entonces se dieron cuenta

Invierno en Buenos Aires,
la lluvia cae copiosamente sobre la ciudad,
el frio hace llorar los huesos
las calles, traen, olor a desamparo.

Ellos dos, escapan de la lluvia
la iglesia ortodoxa rusa del parque Lezama
allá en San Telmo los resguarda.

Al entrar oyen cánticos religiosos
se miran a los ojos
sienten ser invadidos por tiempos remotos…

Al cerrar los ojos
ven las cúspides azules en el cielo,
un olor a incienso desciende por las paredes.

Al abrir lentamente los ojos
y encontrarse sus miradas
se dan cuenta,
han volado hasta el zenit de los ensueños que los cobijan
juntos
han descendido por los ancestros muros
y se han impregnado del olor de los siglos
juntos:
Al abrir los ojos y encontrarse,
una complicidad infinita en su mirada
en su sonrisa.
Los ángeles cantaban para ellos
cuando al abrir los ojos se encontraron los dos
en medio de una nada diferente
Solos, solos
mientras la lluvia golpeaba dulce melodía en las vidrieras
Cuando se tocaban
(Las manos de él al rostro de ella
las manos de ella al pecho de él),
podían sentir como la lluvia limpiaba sus almas
fluía por sus pieles acercándolos.
Las manos de ella se deslizan
él sentía el mar arremeter contra su pecho
las olas acariciando su cuello,
las manos en su nuca …
Al besarse
las cúspides se desvanecen
el sol hace arder todos los recuerdos
rayo de luz sobre la tierra muerta, nace la vida.

Desde el cielo sus rostros
Bocas, lenguas que se buscan…

Al separarse sus labios,
el viento recorre un universo entre los dos
sus pechos, magnolias en flor
se pegan al cuerpo de él
que la abraza con la pasión de todas las noches en vela recordándola
ansiando una mirada suya,
que hoy,
le trajo la lluvia
que caía bajo pedestales azules como ángeles del cielo.

Hoy que la nostalgia anidaba en el corazón del continente
y lloraba el cielo sus condensados recuerdos
Ellos dos solos en medio de la nada
sonreían y se besaban
las manos de él dejaban caer la blusa por sus hombros de luz
y mordía en sus hombros la fruta del amor.

Ella miraba al cielo y abría la boca
sin pronunciar palabra
como queriendo comerse a Dios
y descendía velozmente la cabeza
e hincaba cruelmente sus dientes en el cuello
aflojaba y se reía entre canticos celestiales
besaba su cuello, sus labios
desabrochaba su camisa;
cada botón era un paso más hacia el abismo eterno de sus propias pieles
rozándose, apretándose;
la ropa decoraba los confesionarios
el mundo giraba alrededor de sus caricias.

Agachándose, él, besa todas las caídas;
Ella, es de marfil, el más prohibido;
su vientre ,sus costillas
se deshacen al paso tímido de la lengua de él.

Y al besarse extenuados,
Tan vacíos y tan llenos,
Se dieron cuenta:

han volado hasta el zenit de la pasión que los cobija,
juntos
han descendido por esos ancestros muros que los encierran,
juntos
Se han impregnado del olor de los siglos
juntos:
han vivido hasta el paroxismo del goce que los encadena
juntos.
¡Han roto
Juntos
Todas las cadenas!


Mucha pasión!! Por ser un poema extenso, me pregunto si te gustaría escribir prosa, narrativa, prosa poetica?
 
Y se dieron cuenta que esto es poesía... casi un año de su publicación y estoy segura que si lo leo y releeo en otro tiempo su fuerza será distinta, sus imágenes me llevarán a otras circunstancias y su intencionalidad hará detener el latido igual que hoy.

Estrellitas armoniosas....
 
Querida Era, si que me gustaría escribir prosa, este mismo poema y otros tantos fueron comenzados como tal pero me pudo la poesía y al final se fueron transformando en versos. Gracias, ya lo voy a volver a intentar
 
Juntos en todo! En música y poesía en amor y ternura! Siempre juntos! Lo un corazón enamorado puede llegar a sentir! Poeta que grato leerte y sentir está obra! Gran trabajo! Muy bello muy original me ha gustado mucho! Saludos poeta!
 
Juntos en el momento preciso que debemos estar juntos. Después hay que seguir viviendo, cada cual, su propia vida. Así el reencuentro iluminará cielos oscuros, sentimientos, Dos naranjas valen más que dos mitades de naranja, así es como pienso.
Mil gracias Iriam
 
Última edición:
Atraves de tus letras he recorrido tres mundo, el de ellos dos y el de esa Ciudad que sin conocerla me apasiona.
Me encanto el escenario y la historia de amor que en el se vive.

Bravo!!!!
 
Fabián Menassa;2317372 dijo:
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Invierno en Buenos Aires,
la lluvia cae copiosamente sobre la ciudad,
el frio hace llorar los huesos
las calles, traen, olor a desamparo.

Ellos dos, escapan de la lluvia
la iglesia ortodoxa rusa del parque Lezama
allá en San Telmo los resguarda.

Al entrar oyen cánticos religiosos
se miran a los ojos
sienten ser invadidos por tiempos remotos…

Al cerrar los ojos
ven las cúspides azules en el cielo,
un olor a incienso desciende por las paredes.

Al abrir lentamente los ojos
y encontrarse sus miradas
se dan cuenta,
han volado hasta el zenit de los ensueños que los cobijan
juntos
han descendido por los ancestros muros
y se han impregnado del olor de los siglos
juntos:
Al abrir los ojos y encontrarse,
una complicidad infinita en su mirada
en su sonrisa.
Los ángeles cantaban para ellos
cuando al abrir los ojos se encontraron los dos
en medio de una nada diferente
Solos, solos
mientras la lluvia golpeaba dulce melodía en las vidrieras
Cuando se tocaban
(Las manos de él al rostro de ella
las manos de ella al pecho de él),
podían sentir como la lluvia limpiaba sus almas
fluía por sus pieles acercándolos.
Las manos de ella se deslizan
él sentía el mar arremeter contra su pecho
las olas acariciando su cuello,
las manos en su nuca …
Al besarse
las cúspides se desvanecen
el sol hace arder todos los recuerdos
rayo de luz sobre la tierra muerta, nace la vida.

Desde el cielo sus rostros
Bocas, lenguas que se buscan…

Al separarse sus labios,
el viento recorre un universo entre los dos
sus pechos, magnolias en flor
se pegan al cuerpo de él
que la abraza con la pasión de todas las noches en vela recordándola
ansiando una mirada suya,
que hoy,
le trajo la lluvia
que caía bajo pedestales azules como ángeles del cielo.

Hoy que la nostalgia anidaba en el corazón del continente
y lloraba el cielo sus condensados recuerdos
Ellos dos solos en medio de la nada
sonreían y se besaban
las manos de él dejaban caer la blusa por sus hombros de luz
y mordía en sus hombros la fruta del amor.

Ella miraba al cielo y abría la boca
sin pronunciar palabra
como queriendo comerse a Dios
y descendía velozmente la cabeza
e hincaba cruelmente sus dientes en el cuello
aflojaba y se reía entre canticos celestiales
besaba su cuello, sus labios
desabrochaba su camisa;
cada botón era un paso más hacia el abismo eterno de sus propias pieles
rozándose, apretándose;
la ropa decoraba los confesionarios
el mundo giraba alrededor de sus caricias.

Agachándose, él, besa todas las caídas;
Ella, es de marfil, el más prohibido;
su vientre ,sus costillas
se deshacen al paso tímido de la lengua de él.

Y al besarse extenuados,
Tan vacíos y tan llenos,
Se dieron cuenta:

han volado hasta el zenit de la pasión que los cobija,
juntos
han descendido por esos ancestros muros que los encierran,
juntos
Se han impregnado del olor de los siglos
juntos:
han vivido hasta el paroxismo del goce que los encadena
juntos.
¡Han roto
Juntos
Todas las cadenas!



Realmente un disfrute tu poesía.
una historia contada en versos con grandiosas y apasionadas imagenes, es el amor que se hace evidente y redime.
Estrellas a tu pluma.
Abrazos fuertes.
ana.
 
Fabián Menassa;2317372 dijo:
Y entonces se dieron cuenta

Invierno en Buenos Aires,
la lluvia cae copiosamente sobre la ciudad,
el frio hace llorar los huesos
las calles, traen, olor a desamparo.

Ellos dos, escapan de la lluvia
la iglesia ortodoxa rusa del parque Lezama
allá en San Telmo los resguarda.

Al entrar oyen cánticos religiosos
se miran a los ojos
sienten ser invadidos por tiempos remotos…

Al cerrar los ojos
ven las cúspides azules en el cielo,
un olor a incienso desciende por las paredes.

Al abrir lentamente los ojos
y encontrarse sus miradas
se dan cuenta,
han volado hasta el zenit de los ensueños que los cobijan
juntos
han descendido por los ancestros muros
y se han impregnado del olor de los siglos
juntos:
Al abrir los ojos y encontrarse,
una complicidad infinita en su mirada
en su sonrisa.
Los ángeles cantaban para ellos
cuando al abrir los ojos se encontraron los dos
en medio de una nada diferente
Solos, solos
mientras la lluvia golpeaba dulce melodía en las vidrieras
Cuando se tocaban
(Las manos de él al rostro de ella
las manos de ella al pecho de él),
podían sentir como la lluvia limpiaba sus almas
fluía por sus pieles acercándolos.
Las manos de ella se deslizan
él sentía el mar arremeter contra su pecho
las olas acariciando su cuello,
las manos en su nuca …
Al besarse
las cúspides se desvanecen
el sol hace arder todos los recuerdos
rayo de luz sobre la tierra muerta, nace la vida.

Desde el cielo sus rostros
Bocas, lenguas que se buscan…

Al separarse sus labios,
el viento recorre un universo entre los dos
sus pechos, magnolias en flor
se pegan al cuerpo de él
que la abraza con la pasión de todas las noches en vela recordándola
ansiando una mirada suya,
que hoy,
le trajo la lluvia
que caía bajo pedestales azules como ángeles del cielo.

Hoy que la nostalgia anidaba en el corazón del continente
y lloraba el cielo sus condensados recuerdos
Ellos dos solos en medio de la nada
sonreían y se besaban
las manos de él dejaban caer la blusa por sus hombros de luz
y mordía en sus hombros la fruta del amor.

Ella miraba al cielo y abría la boca
sin pronunciar palabra
como queriendo comerse a Dios
y descendía velozmente la cabeza
e hincaba cruelmente sus dientes en el cuello
aflojaba y se reía entre canticos celestiales
besaba su cuello, sus labios
desabrochaba su camisa;
cada botón era un paso más hacia el abismo eterno de sus propias pieles
rozándose, apretándose;
la ropa decoraba los confesionarios
el mundo giraba alrededor de sus caricias.

Agachándose, él, besa todas las caídas;
Ella, es de marfil, el más prohibido;
su vientre ,sus costillas
se deshacen al paso tímido de la lengua de él.

Y al besarse extenuados,
Tan vacíos y tan llenos,
Se dieron cuenta:

han volado hasta el zenit de la pasión que los cobija,
juntos
han descendido por esos ancestros muros que los encierran,
juntos
Se han impregnado del olor de los siglos
juntos:
han vivido hasta el paroxismo del goce que los encadena
juntos.
¡Han roto
Juntos
Todas las cadenas!

Hola, vaya que inspiración, ese encuentro de pelicula, ellos se percataron de que habia emociones reprimidas, y al estar tan cerca soltaron las amarras de la pasión, se amaron intensamente. Saludos y estrellas
¡SONRIE!
 

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