Habitan en mi como en las noches la penumbra
las grises soledades de vacuedad y hastío
dándole reposo con su beso mudo y frío
al brusco apocalipsis del astro que me alumbra.
las grises soledades de vacuedad y hastío
dándole reposo con su beso mudo y frío
al brusco apocalipsis del astro que me alumbra.
En esas soledades las barcas de las penas
navegan a los vientos de mi inquietud movidas
al toque de mi pluma, ya briosas, ya dormidas,
llevando mi nostalgia tras playas mas serenas.
No se que oscuridades sellaron mi destino
mas la tortuosa lucha que en mi alma se desliza
robó, si acaso tuve, a mi rostro la sonrisa
a cambio de la huella imborrable del espino.
Y ante la turbamulta ruidosa que se agita
la mascara de risa soporto cada día
y guardo para mi la pregunta tosca y fría
que atrás de este silencio blasfemas dudas grita.
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