jockzell
Poeta reconocido en el portal
Hoy escribo para ti estas líneas.
Quería que supieras que ya no siento
tanta lástima como ayer,
que ya no soy una bandera verde con su asta vencida
que mi cuerpo está en mejores condiciones
y que tus recodos ya no me lanzan
hacia la banqueta que hay en la esquina.
Quería decirte que ya no es necesario
encender la calefacción dentro de estas cuatro paredes.
Que tu recuerdo me sobra y me basta para ser
tu incendiario, el desierto eterno con
promesas torrentosas que irán a parar
en espejismos, siempre espejismos. ¿Lo ves?
Hoy tuve las mismas visiones de verte
a mi lado, divisando tus piernas y tú las mias.
Pero debe ser tarde, te has marchado
muy temprano y yo me he quedado hasta
tarde en frente del televisor. Y a eso de
la una de la mañana he leído a Poe y a sus
historias que me conectan con mundos
tan diferentes a esto de ser tan polar en el verano,
ir y venir como una hoja que se rasga
con tan sólo un roce fino del viento.
Quería decirte que hoy llegué y no estabas,
como era de esperarse
y entonces
agarré las maletas y me fui muy lejos.
Y para ti, que me olvidas, allí quedan
los cigarrillos que siempre me fumé.
tanta lástima como ayer,
que ya no soy una bandera verde con su asta vencida
que mi cuerpo está en mejores condiciones
y que tus recodos ya no me lanzan
hacia la banqueta que hay en la esquina.
Quería decirte que ya no es necesario
encender la calefacción dentro de estas cuatro paredes.
Que tu recuerdo me sobra y me basta para ser
tu incendiario, el desierto eterno con
promesas torrentosas que irán a parar
en espejismos, siempre espejismos. ¿Lo ves?
Hoy tuve las mismas visiones de verte
a mi lado, divisando tus piernas y tú las mias.
Pero debe ser tarde, te has marchado
muy temprano y yo me he quedado hasta
tarde en frente del televisor. Y a eso de
la una de la mañana he leído a Poe y a sus
historias que me conectan con mundos
tan diferentes a esto de ser tan polar en el verano,
ir y venir como una hoja que se rasga
con tan sólo un roce fino del viento.
Quería decirte que hoy llegué y no estabas,
como era de esperarse
y entonces
agarré las maletas y me fui muy lejos.
Y para ti, que me olvidas, allí quedan
los cigarrillos que siempre me fumé.
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