eralda
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin ti soy poco,
casi nada.
Sin ti las horas
se me hacen semanas,
los días pierden su encanto
y son todos grises
y con nubes acechando.
Sin ti no hay calor
ni forma posible de lograrlo.
Sin ti se me envuelve
el cuerpo en hielo
y en capas de llanto.
Sin ti pierdo la orientación
y camino sin saber
por qué ando.
Sin ti se me transforma
la vida
en una lucha aburrida
en la que pierdo siempre,
aunque sea despacio.
Sin ti no hay emoción,
ni dicha.
Sin ti la pasión
es un invento de magos
-yo no soy maga-.
Sin ti no siento la lluvia
en mi cara,
ni se mojan mis labios
cuando estoy besando.
Sin ti el cuerpo
se me dobla
y no consigo desdoblarlo
sin partirlo.
Sin ti las ganas no existen,
son sólo
otro invento mágico
-yo no soy maga-.
Sin ti no soy yo,
sólo soy un ensayo.
casi nada.
Sin ti las horas
se me hacen semanas,
los días pierden su encanto
y son todos grises
y con nubes acechando.
Sin ti no hay calor
ni forma posible de lograrlo.
Sin ti se me envuelve
el cuerpo en hielo
y en capas de llanto.
Sin ti pierdo la orientación
y camino sin saber
por qué ando.
Sin ti se me transforma
la vida
en una lucha aburrida
en la que pierdo siempre,
aunque sea despacio.
Sin ti no hay emoción,
ni dicha.
Sin ti la pasión
es un invento de magos
-yo no soy maga-.
Sin ti no siento la lluvia
en mi cara,
ni se mojan mis labios
cuando estoy besando.
Sin ti el cuerpo
se me dobla
y no consigo desdoblarlo
sin partirlo.
Sin ti las ganas no existen,
son sólo
otro invento mágico
-yo no soy maga-.
Sin ti no soy yo,
sólo soy un ensayo.
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