Rafael_Leon
Poeta asiduo al portal
No hay ni un segundo
que en mi mente estés ausente,
no hay ni un instante
en que yo deje de pensarte.
Lo primero que respiro en cada amanecer
es el delicado aroma de tu ser,
y solo queda al anochecer
el hermoso recuerdo de tu sonrisa que me hace enrojecer.
Ohh divina amada mía
dime como yo podría sin ti vivir la vida,
que afortunado he sido
al encontrarte en este enorme abismo.
Abismo del cual no hubiera salido
de no ser por haberte conocido,
hoy te estoy tan agradecido por iluminar mi camino
y parecieses un sueño, tengo miedo en cada despertar,
miedo que no vuelva a saber de ti jamás.
Te amo desde el momento en que te llegue a ver,
amo cada parte de tu ser,
todo lo que conozco he incluso lo que nunca tendré.
Amo tus grandes y hermosos ojos,
los cuales con su tranquilo pero profundo mirar
hacen que mi espíritu se eleve al más hermoso lugar,
hacia el campo donde los espíritus pueden descansar.
Amo tu aroma, ese perfume y esencia de diosa
extraído de la blanca rosa,
esa fragancia que despide una alucinante aura
mientras caminas y danzas,
narcótico divino, digno de alabanzas.
Ni hablar de tu andar,
que incluso los árboles se inclinan para ver tu sereno pasar
tras el cual dejas una estela de amor y felicidad
todos se inclinan ante tu presencia angelical.
El más grande virtuoso músico y poeta griego,
cuya lírica a las bestias adormecía
y alas piedras hacia saltar de alegría,
ni siquiera el con su melodía que a los dioses le causaba tanta envidia
es digno de comparar ante tu cantar celestial.
Amo tu pequeña y delicada boca,
la cual entre sus labios reposa la codiciada ambrosía,
desearía probar ese néctar divino consedor de inmortalidad,
así amada mía nos amaríamos por toda la eternidad.
Posees una belleza a los astros hace pensar
que ningún ser ante ti se puede igualar,
seguramente si vivieras en la época de París
seria por ti la guerra y no por helena,
ya que tu belleza hace que ella no valga la pena.
Quizás dirás que soy un exagerado
pero yo te digo, no es de tu físico de quien he hablado
es de la infinita belleza que irradia tu alma
la cual recae sobre todo tu cuerpo
eso amada mía, eso es lo que yo siento.
Aserot....
que en mi mente estés ausente,
no hay ni un instante
en que yo deje de pensarte.
Lo primero que respiro en cada amanecer
es el delicado aroma de tu ser,
y solo queda al anochecer
el hermoso recuerdo de tu sonrisa que me hace enrojecer.
Ohh divina amada mía
dime como yo podría sin ti vivir la vida,
que afortunado he sido
al encontrarte en este enorme abismo.
Abismo del cual no hubiera salido
de no ser por haberte conocido,
hoy te estoy tan agradecido por iluminar mi camino
y parecieses un sueño, tengo miedo en cada despertar,
miedo que no vuelva a saber de ti jamás.
Te amo desde el momento en que te llegue a ver,
amo cada parte de tu ser,
todo lo que conozco he incluso lo que nunca tendré.
Amo tus grandes y hermosos ojos,
los cuales con su tranquilo pero profundo mirar
hacen que mi espíritu se eleve al más hermoso lugar,
hacia el campo donde los espíritus pueden descansar.
Amo tu aroma, ese perfume y esencia de diosa
extraído de la blanca rosa,
esa fragancia que despide una alucinante aura
mientras caminas y danzas,
narcótico divino, digno de alabanzas.
Ni hablar de tu andar,
que incluso los árboles se inclinan para ver tu sereno pasar
tras el cual dejas una estela de amor y felicidad
todos se inclinan ante tu presencia angelical.
El más grande virtuoso músico y poeta griego,
cuya lírica a las bestias adormecía
y alas piedras hacia saltar de alegría,
ni siquiera el con su melodía que a los dioses le causaba tanta envidia
es digno de comparar ante tu cantar celestial.
Amo tu pequeña y delicada boca,
la cual entre sus labios reposa la codiciada ambrosía,
desearía probar ese néctar divino consedor de inmortalidad,
así amada mía nos amaríamos por toda la eternidad.
Posees una belleza a los astros hace pensar
que ningún ser ante ti se puede igualar,
seguramente si vivieras en la época de París
seria por ti la guerra y no por helena,
ya que tu belleza hace que ella no valga la pena.
Quizás dirás que soy un exagerado
pero yo te digo, no es de tu físico de quien he hablado
es de la infinita belleza que irradia tu alma
la cual recae sobre todo tu cuerpo
eso amada mía, eso es lo que yo siento.
Aserot....
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