Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
DESDE TODOS LOS TIEMPOS
Desde los tiempos de Nicómaco y Eudoxio,
desde las edades categóricas de Arquímedes y Diofanto,
desde las argucias y falacias de Euclides y Pitágoras
sabemos la vieja historia numérica;
vislumbramos los siglos de las ciencias
sus egregias exactitudes de prismas y parábolas.
Desde los tiempos de Eratóstenes e Hipatía
el número era fuego, arte, divinidad,
continuidad de epístolas y estolas;
alfiles y contiendas,
espejismos de eternos infinitos
que confabularon sus argucias en su menaje
de candados irascibles.
Desde los tiempos de los griegos filósofos, aritméticos,
no hemos dejado de sonreírle a los mañanas
y sus poliedros regulares y obsesivos.
Desde los tiempos de Nicómaco y Eudoxio,
desde las edades categóricas de Arquímedes y Diofanto,
desde las argucias y falacias de Euclides y Pitágoras
sabemos la vieja historia numérica;
vislumbramos los siglos de las ciencias
sus egregias exactitudes de prismas y parábolas.
Desde los tiempos de Eratóstenes e Hipatía
el número era fuego, arte, divinidad,
continuidad de epístolas y estolas;
alfiles y contiendas,
espejismos de eternos infinitos
que confabularon sus argucias en su menaje
de candados irascibles.
Desde los tiempos de los griegos filósofos, aritméticos,
no hemos dejado de sonreírle a los mañanas
y sus poliedros regulares y obsesivos.
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