Vlad Kanon
Poeta fiel al portal
Porcelana
En el infinito
susurraste limbo,
he dejado
a obra tuya,
un regalo,
un presente,
tiempo u objeto,
lo que tengas en mente;
no es ninguna argolla...
Mucho menos una olla;
es una pieza de porcelana,
lista para remodelarse,
rechazarse,
quebrarse
quemarse,
volverse,
y al espejo
por delante o atrás,
acaso importara sí es esférica la faz,
Observarse...
Perfecta;
sin achaques que sean,
vistos ni poco lisos en la más hostil hostilidad,
señalando lamentos incesantes
hasta convertirse
en el triunfo...
tiene que ser el proceso al pasar;
para muchos
siempre incansable,
la meta lograr;
ahora no notables
son las huellas de quien la fue a forjar,
¡Dichosa! Tómala en tus manos,
créeme
que al sujetarla,
¡Ingrata!
Por si no te has dado cuenta
¡A mí me sostendrás!
¡Sangre a tu lágrima!
¡Fuego en mi derredor!
¡Que soy yo! Agridulce corazón,
palpitando por tu amor,
anhelando amar sin error;
desdichadas sean nuestras almas,
almas que esperaban un nuevo creador;
pues no eres más que otra traición...
Que hace mal su labor;
Tráeme más dolor,
rompe tu obra,
rompe tu corazón;
Dios, has que cada vez que ante y para ella
cante esta maldición,
Haga mal toda boga...
¡Oh, insolente alma exterminadora!
Te falta mucho para lograr
ser ama y creadora;
para moldear la más fina porcelana,
no busques manipular,
ni dejes al fuego dominar;
no haces purificar tu alma...
¿Soy yo, plomo purificado al fuego?
Anima que miró impío todo a través de lo pío;
¿aún no comprendes lo que la materia ha dejado?
Esparcida en este tu olvido
que ha sido ese tu limbo;
pues más claro me dejas,
que apenas si sostienes poca madera
es más fácil que a ti te alteren,
pero que jamás te moldeen,
eso es lo que me deben;
pues no sabes ni interpretar está triste bagatela...
In alcohólica borrachera.
susurraste limbo,
he dejado
a obra tuya,
un regalo,
un presente,
tiempo u objeto,
lo que tengas en mente;
no es ninguna argolla...
Mucho menos una olla;
es una pieza de porcelana,
lista para remodelarse,
rechazarse,
quebrarse
quemarse,
volverse,
y al espejo
por delante o atrás,
acaso importara sí es esférica la faz,
Observarse...
Perfecta;
sin achaques que sean,
vistos ni poco lisos en la más hostil hostilidad,
señalando lamentos incesantes
hasta convertirse
en el triunfo...
tiene que ser el proceso al pasar;
para muchos
siempre incansable,
la meta lograr;
ahora no notables
son las huellas de quien la fue a forjar,
¡Dichosa! Tómala en tus manos,
créeme
que al sujetarla,
¡Ingrata!
Por si no te has dado cuenta
¡A mí me sostendrás!
¡Sangre a tu lágrima!
¡Fuego en mi derredor!
¡Que soy yo! Agridulce corazón,
palpitando por tu amor,
anhelando amar sin error;
desdichadas sean nuestras almas,
almas que esperaban un nuevo creador;
pues no eres más que otra traición...
Que hace mal su labor;
Tráeme más dolor,
rompe tu obra,
rompe tu corazón;
Dios, has que cada vez que ante y para ella
cante esta maldición,
Haga mal toda boga...
¡Oh, insolente alma exterminadora!
Te falta mucho para lograr
ser ama y creadora;
para moldear la más fina porcelana,
no busques manipular,
ni dejes al fuego dominar;
no haces purificar tu alma...
¿Soy yo, plomo purificado al fuego?
Anima que miró impío todo a través de lo pío;
¿aún no comprendes lo que la materia ha dejado?
Esparcida en este tu olvido
que ha sido ese tu limbo;
pues más claro me dejas,
que apenas si sostienes poca madera
es más fácil que a ti te alteren,
pero que jamás te moldeen,
eso es lo que me deben;
pues no sabes ni interpretar está triste bagatela...
In alcohólica borrachera.
Vlad Kanon
Última edición: