Andeco
Poeta recién llegado
Salmeo los restos de los que saludé de mano,
afeito el facticio sentimiento de lo que entre sábanas he dejado
y camino, despacio, hacia ese yo vivo que me ve
mientras me peino lo muerto.
Un nudo mal hecho sostiene mi cabeza y la aleja del suelo,
atragántome de todo para sentirme nada,
repito entre la espuma un verso
y todo para qué,
nociva forma de perder el tiempo,
hoy también dirás que sí.