Torcaza
Poeta asiduo al portal
La cascada fina de cabellos negros
en puntillas descansan sobre la finura de tus hombros...
como manto cubre tu cuello
como hechizo atraen mis ojos...
Mujer... en que hondo pensamiento
trascurre tu vida... a cada paso
crece aun mas tu ausencia...
En que playa puse yo mis besos...
que al nacer la tarde,
cada huella se disipo en las olas
en el tiempo...
Como auroras errantes
flotan mis ánimos en tu presencia,
mas se ocultan distantes tus ojos
perdidos...
¿en qué pensamientos transcurre tu vida?...
¿en qué momento el miedo socavo el amor?...
¿en qué momento la luz sucumbió ante el abismo?...
Un mar de plagas asechan mi calma...
tu perfume... Ah tu perfume se imprime en el viento
mas tu distancia me consume la vida...
mujer... en que callados prados se encienden tus rizas...
en que mirada te contemplas perdida,
quien remueve tus entrañas al besarte
en el crepúsculo de tus sueños...
Mujer que amo y espero en la orilla donde me dejaste,
alimentado de los recuerdos que en mi presencia plagaste...
como firmamento cubriste mis ojos, mi vida,
y al final no supe más que amarte mujer...
mujer con alma de niña...
Ahora que estoy aquí inquieto y a la vez lejos...
y aunque se enredaran nuestros cuerpos, sabré,
que nunca podrás ser mía...
mujer... mujer....
en puntillas descansan sobre la finura de tus hombros...
como manto cubre tu cuello
como hechizo atraen mis ojos...
Mujer... en que hondo pensamiento
trascurre tu vida... a cada paso
crece aun mas tu ausencia...
En que playa puse yo mis besos...
que al nacer la tarde,
cada huella se disipo en las olas
en el tiempo...
Como auroras errantes
flotan mis ánimos en tu presencia,
mas se ocultan distantes tus ojos
perdidos...
¿en qué pensamientos transcurre tu vida?...
¿en qué momento el miedo socavo el amor?...
¿en qué momento la luz sucumbió ante el abismo?...
Un mar de plagas asechan mi calma...
tu perfume... Ah tu perfume se imprime en el viento
mas tu distancia me consume la vida...
mujer... en que callados prados se encienden tus rizas...
en que mirada te contemplas perdida,
quien remueve tus entrañas al besarte
en el crepúsculo de tus sueños...
Mujer que amo y espero en la orilla donde me dejaste,
alimentado de los recuerdos que en mi presencia plagaste...
como firmamento cubriste mis ojos, mi vida,
y al final no supe más que amarte mujer...
mujer con alma de niña...
Ahora que estoy aquí inquieto y a la vez lejos...
y aunque se enredaran nuestros cuerpos, sabré,
que nunca podrás ser mía...
mujer... mujer....
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