DIEGO RAMSAY
Poeta adicto al portal
[FONT="]Razón para que existas
[FONT="]En la imaginación de nuestros espacios
[FONT="]donde confluyen afables, las sonrisas
[FONT="]juegan olas, nos mojan de las mejores caricias
[FONT="]sin palabras, se acierta donde tanto necesitas
[FONT="]musitando, adivinando, expresiones de bondad que vivifican
[FONT="]observando, donde el alma levita dormida
[FONT="]esta ese amor, magnetizando en miradas exquisitas
[FONT="]suave y tibio, despeinando solo con la brisa
[FONT="]reflejando al Sol, su pureza de un alba nacida
[FONT="] cantos lo celebran a la vida, y lentamente se agita
[FONT="]perfumado, con los recuerdos de esa infancia ya partida
[FONT="]con la simpleza de lo inmaculado, de nubes celestinas
[FONT="]adormilado por el roce de tu pelo que se aproxima
[FONT="]dando justo al tiempo, el beso que no termina
[FONT="]regalando el halito de vida, amando compartirla
[FONT="]por dar a ese fuego la energía resurgida
[FONT="]aunado las manos para que no se extinga
[FONT="]sembrando en la húmeda tierra, nueva semilla
[FONT="]regando con lo mejor que tu tienes de mujer y amiga
[FONT="]germino en mi corazón, la razón para que existas
[FONT="]continuar en la senda de la felicidad restituida
[FONT="]solo vagaba, solo estaba en la espuma de un mar que se agita
[FONT="]lo reflejo la luna, por un río de plata que no finaliza
[FONT="]para poder seguirlo en la vida placida y continua
[FONT="]conteniendo las prisas, posando tus dudas ya tranquilas
[FONT="]en paz, teniendo el sabor y aroma de mil sonrisas
[FONT="]pronunciando con miradas, el que me necesitas
[FONT="]hurgando bajo mi camisa, donde por ti, mi corazón palpita
[FONT="]posare mi barca en tu playa de arenas suaves y blanquecinas
[FONT="]para poder amarte las noches que la pasión nos visita
[FONT="]consumiendo el néctar de la vida que extasía y cautiva
[FONT="]ese amor, es la razón para que tu en mi existas.
[FONT="]Diego Ramsay.