Edgardo Ruiz Beldarrain
Poeta recién llegado
Tus labios se atrevieron
a expresar lo que la mente
niega y el corazón no calla,
desobedientes a la sensatez
que obliga ha ubicarse
en espacio y tiempo
a los seres que aman.
a expresar lo que la mente
niega y el corazón no calla,
desobedientes a la sensatez
que obliga ha ubicarse
en espacio y tiempo
a los seres que aman.
Abrieronse desafiando,
con la dulzura nueva
del néctar que brinda
la mas bella flor
en primavera,
humedeciendo los míos
o murmurando
tu primer "te quiero"!!
con la dulzura nueva
del néctar que brinda
la mas bella flor
en primavera,
humedeciendo los míos
o murmurando
tu primer "te quiero"!!
Provocaron el resurgir
de emociones olvidadas
que florecen al contacto
de las yemas de tus dedos
de emociones olvidadas
que florecen al contacto
de las yemas de tus dedos
Miro en los espejos
para encontrar la mueca
burlona del destino
que no comprendo,
buscando en ellos
lo que atrajo de mi
a la juventud reciente
que despega,
y borra con sus besos
alguna arruga que atreve
a marcar mi cuerpo,
y en remolinos de viento
las orada,
y se van en polvo
desapareciendo,
haciendo surgir
la tierra fértil
que encierro.
para encontrar la mueca
burlona del destino
que no comprendo,
buscando en ellos
lo que atrajo de mi
a la juventud reciente
que despega,
y borra con sus besos
alguna arruga que atreve
a marcar mi cuerpo,
y en remolinos de viento
las orada,
y se van en polvo
desapareciendo,
haciendo surgir
la tierra fértil
que encierro.
Volviéndose torrente
el manantial que nace
y forma torbellinos
con el rió rebosante;
y es dulzura que se mezcla
cuando entra a las sales
del mar de la vida
en que se baten.
el manantial que nace
y forma torbellinos
con el rió rebosante;
y es dulzura que se mezcla
cuando entra a las sales
del mar de la vida
en que se baten.
Temo el día
en que el destino cruce
al joven que trate
gozar los cimientos,
que formé con mis manos
y llené de experiencia
seduciendo el fruto
paciente que nace;
y me arrebate el sueño
de los sueños nuestros,
aunque sean vanos
desafiantes de la vida
implacable;
porque no quiero despertar
en que el destino cruce
al joven que trate
gozar los cimientos,
que formé con mis manos
y llené de experiencia
seduciendo el fruto
paciente que nace;
y me arrebate el sueño
de los sueños nuestros,
aunque sean vanos
desafiantes de la vida
implacable;
porque no quiero despertar
¡ Porque quiero caprichosamente
como cuando quiso la vida
regalarnos nuestros tiempos!
como cuando quiso la vida
regalarnos nuestros tiempos!