rauloscar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hemos perdido
ya no hay viaje empecinado
la distancia era solo una
pero las horas, tantas
que ha sido imposible
encontrar estación
donde radicar las venas.
Nos marchitamos
en palabras y besos
mas las bocas
nunca fueron nuestras
cuando la manzana
solo fuimos ausentes.
Los rasgos ya no están
perdieron su memoria
buscábamos ser luz
y nos mordió la sombra
donde las almas pecan de inocencia
y la carne comulga
para saber
que aún puede.
ya no hay viaje empecinado
la distancia era solo una
pero las horas, tantas
que ha sido imposible
encontrar estación
donde radicar las venas.
Nos marchitamos
en palabras y besos
mas las bocas
nunca fueron nuestras
cuando la manzana
solo fuimos ausentes.
Los rasgos ya no están
perdieron su memoria
buscábamos ser luz
y nos mordió la sombra
donde las almas pecan de inocencia
y la carne comulga
para saber
que aún puede.
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