Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
CADA POEMA
Cada poema espejiza el aroma antiguo
de lo que trajo el mar.
El día trae un sol lloroso y arduo
para castigar otra vez en su espaldar
la mentira cruda de los hombres.
Andamos tras la oscuridad mancillando muerdagos,
mutando en siniestros vampiros la noche.
Acaso el espejo paraliza siluetas de perfil?
Es la misma alma entreverándose a patadas
contra todo el que no pose ufano frente a ella?
Convengo con la palabra fugitiva,
el verso,
el tiempo reguero de lástima mojada-,
el poema que ha de ser,
ha de servir aun
en la terquedad,
en el soliloquio con que suele demeritar
el abandono
su poción
de melancolía y amnesia.
Soledad sobre más soledad trizada:
eso acuerdo,
frente al espejo indolente
que me atrapa.
Cada poema espejiza el aroma antiguo
de lo que trajo el mar.
El día trae un sol lloroso y arduo
para castigar otra vez en su espaldar
la mentira cruda de los hombres.
Andamos tras la oscuridad mancillando muerdagos,
mutando en siniestros vampiros la noche.
Acaso el espejo paraliza siluetas de perfil?
Es la misma alma entreverándose a patadas
contra todo el que no pose ufano frente a ella?
Convengo con la palabra fugitiva,
el verso,
el tiempo reguero de lástima mojada-,
el poema que ha de ser,
ha de servir aun
en la terquedad,
en el soliloquio con que suele demeritar
el abandono
su poción
de melancolía y amnesia.
Soledad sobre más soledad trizada:
eso acuerdo,
frente al espejo indolente
que me atrapa.
Última edición: