DIEGO
Poeta adicto al portal
Voy lleno de besos profanos, buscando las bocas urgidas, sedientas.
Cargando caricias sin fijos destinos, deseosas de darlas a quien apetezcan.
Te busco mujer sin rostro, sin nombre. Deambulo las sombras, las luces. Los fríos cercanos, la ausencia presente.
Deambulo metrópolis interminables, con su gentío exagerado y vocinglero. Malgasto mi fe detrás de tu estela, que siempre se escapa, doliente, ligera.
Años en la espera, siglos tempestuosos que ocultan tus formas.
Mi carga es pesada, mi carga es quimera. Quimera de verte de frente, de hablarte; de posar mi mano en tus necesidades.
Porque sé que esperas mi llegada ausente. Presientes calores voraces.
Mientras tanto sigo, búsqueda incesante. Urgencias extremas.
Asoma tu vida detrás de esta puerta de amores silentes que esperan su turno.
Soy quien te reclama. Eres quien pretendo. La mitad del todo que espera sereno.
Todas las pasiones te serán cercanas al contacto de este amante viajero.
Hoy toco a tu puerta, abre las ventanas, deja que al amor lo introduzca el viento.
Llegará la calma, ansias satisfechas y un amor eterno, definitivo, y desprovisto de máscaras, se acurrucará a tu lado.
Solo dirás gracias, al fin has llegado...-
Cargando caricias sin fijos destinos, deseosas de darlas a quien apetezcan.
Te busco mujer sin rostro, sin nombre. Deambulo las sombras, las luces. Los fríos cercanos, la ausencia presente.
Deambulo metrópolis interminables, con su gentío exagerado y vocinglero. Malgasto mi fe detrás de tu estela, que siempre se escapa, doliente, ligera.
Años en la espera, siglos tempestuosos que ocultan tus formas.
Mi carga es pesada, mi carga es quimera. Quimera de verte de frente, de hablarte; de posar mi mano en tus necesidades.
Porque sé que esperas mi llegada ausente. Presientes calores voraces.
Mientras tanto sigo, búsqueda incesante. Urgencias extremas.
Asoma tu vida detrás de esta puerta de amores silentes que esperan su turno.
Soy quien te reclama. Eres quien pretendo. La mitad del todo que espera sereno.
Todas las pasiones te serán cercanas al contacto de este amante viajero.
Hoy toco a tu puerta, abre las ventanas, deja que al amor lo introduzca el viento.
Llegará la calma, ansias satisfechas y un amor eterno, definitivo, y desprovisto de máscaras, se acurrucará a tu lado.
Solo dirás gracias, al fin has llegado...-