Antonio Javier Fuentes So
Poeta que considera el portal su segunda casa
Soy la nube negra que se cuela
en tus tardes de verano,
cuando el atardecer de miel
te devuelve con creces
aquello que la mañana
y el trabajo te arrebatan
Cuando el lienzo se reinventa,
te sientas en la orilla
esperando nada.
Entonces llego yo, tan insolente,
borrándote el paisaje dibujado,
esbozando una tormenta,
un plomizo paisaje
con cuatro garabatos.
Soy yo quien a menudo
salpica de café tu libro abierto,
quien te alquila por horas la tristeza,
quien te lleva a un hotel de mala muerte
con vistas al invierno.
Coge esta flor pajiza
anémica, sin alma, dolorida,
es una flor colgada a una disculpa.
en tus tardes de verano,
cuando el atardecer de miel
te devuelve con creces
aquello que la mañana
y el trabajo te arrebatan
Cuando el lienzo se reinventa,
te sientas en la orilla
esperando nada.
Entonces llego yo, tan insolente,
borrándote el paisaje dibujado,
esbozando una tormenta,
un plomizo paisaje
con cuatro garabatos.
Soy yo quien a menudo
salpica de café tu libro abierto,
quien te alquila por horas la tristeza,
quien te lleva a un hotel de mala muerte
con vistas al invierno.
Coge esta flor pajiza
anémica, sin alma, dolorida,
es una flor colgada a una disculpa.
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