Leona sumisa
Poeta recién llegado
Las mariposas monarcas que siempre me obsesionaron
Rozaban libres el verde intenso del tapiz cuando querían.
Los rayos se filtran y cambian de formas, entre lo árboles.
Tu voz, sinfonía de baladas demasiado intensas,
entre la perfecta humedad de la naturaleza y el clima de Agosto.
Cuentos para niñas.
Nunca escuché historias tan hermosas; dije.
Observé esos labios que siempre miro y sonreíste de medio lado; como siempre lo haces.
El momento en que al mirarnos nos reímos, sin saber de que,
es en donde empiezo a abrazarte sin pedir permiso.
El baile de final de graduación improvisado. Tropezando todas las cosas en la habitación. La esquina de la cama, las bicicletas de cuando era niña.
Cierra los ojos, solo por un instante. No se bailar. Puedes quitarte las monturas leopardo y no debes hablar.
Solo tu y yo, en una fotografía que me hubiera ruborizado ver.
Como final de película Disney de adolescentes.
Final de verano, y no te esfumes; fue todo lo que deseé.
El sonido de la lluvia en mi ventana, entre mis dedos, entre tus brazos.
Es el que quiero oír todas las noches, con tus frases más absurdas.
Toda la nostalgia de sentir; cada día del verano partir.
De verte a ti, intelectual de resaca permanente.
Suspirar brevemente
Siempre; puede ser Agosto; si tú quieres, cariño.
No nos gustan las despedidas.
Estas son las dulces palabras ;que deseo entregarte.
Nunca cambies los calendarios.
Escucha el susurro ardiente y cálido que anuncia, la lluvia de mi mes preferido.
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