iadra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sales cubierto de mis entrañas,
tapado con el manto de no saber ni querer oír
lo que te he gritado en mis agónicos intentos.
Sales en silencio de mi cama,
pero te llevas algunas ganas contigo,
ilusiones huecas y atontadas, un poco de fe,
llevas manos repletas de unas sobras,
que llamé alguna vez, inútilmente, alma.
Emerges por última vez de mi boca pagana.
Sales desgajado en lágrimas,
como una ráfaga helada que desbarata las ansias.
Sales, y en ultratumba
solo queda la calma.
tapado con el manto de no saber ni querer oír
lo que te he gritado en mis agónicos intentos.
Sales en silencio de mi cama,
pero te llevas algunas ganas contigo,
ilusiones huecas y atontadas, un poco de fe,
llevas manos repletas de unas sobras,
que llamé alguna vez, inútilmente, alma.
Emerges por última vez de mi boca pagana.
Sales desgajado en lágrimas,
como una ráfaga helada que desbarata las ansias.
Sales, y en ultratumba
solo queda la calma.