horizonte
Poeta asiduo al portal
Sobre aguas puras y cristalinas te quiero amar,
entre árboles que nos miren, sellar esta ilusión.
Llevemos a reposar por verdes prados,
estos sueños,
en este valle dormir quiero en tu pecho.
Poder mirarme en tus ojos serenos,
recibir de tus manos blancas,
delicadas caricias,
despojándome de mis sentidos.
En este collado, al fresco viento ofrecerle anhelos,
juntos atrapar de las flores los aromas,
que tu luz pura y hermosa,
de mi seno, no apartes.
Enternece de mis ojos el llorar,
con suspiros calientes y llama apasionada,
revive mi corazón y del dolor llevame a descansar.
Dame de tu voz divina,
busquemos montes y ríos,
donde siempre pueda verte,
y suspirarte los coros de mi corazón.
Que en cada palpitar tú nombre, se inmortalice,
vivir de este sueño, fugitivos del sol,
yen luz escasa,
dejare mi alma navegue por el rió de tus esperanzas.
De tu templo tu claridad y dulzura,
yo consagrare mi alma inmortal.
Llevame a tus resplandores eternales,
a la morada del cielo, donde tenga tu eterno consuelo,
de inmortales rosas y la flor que nunca muere.
Amar en el paisaje del amor y existir por siempre en tu corazón,
solo dame de tu eterna luz,
entre los boscajes de nuestros sueños,
y dame de tu sol, tu, la luz primera y claro día para amar.