rodrigotoro
Poeta adicto al portal
Aquélla bella estafeta
escrita con cálida tinta
y con tu alma encinta
se empolva y se reseca.
El tiempo y su perezoso talante
ha borrado sus carillas
y jubilado todas las cerillas
que encendían mi semblante.
Línea a línea leía en ella
cómo me regalabas tu corazón
cómo te hacía perder la razón
cuándo me volvía tu doncella.
Recuerdo las noches de poesía
aquéllas cenas de velas y brazas
tomados de la mano por las plazas
desbordantes los ánimos de alegría.
Pero ahora todo ha fenecido
Cronos jamás tuvo piedad
devora toda belleza y humanidad
aún los imperios terminan dormidos.
Aquélla hermosa estafeta
rubricada con tanta ternura
sólo el olvido en ella fulgura
sólo de ella quedan estepas.
escrita con cálida tinta
y con tu alma encinta
se empolva y se reseca.
El tiempo y su perezoso talante
ha borrado sus carillas
y jubilado todas las cerillas
que encendían mi semblante.
Línea a línea leía en ella
cómo me regalabas tu corazón
cómo te hacía perder la razón
cuándo me volvía tu doncella.
Recuerdo las noches de poesía
aquéllas cenas de velas y brazas
tomados de la mano por las plazas
desbordantes los ánimos de alegría.
Pero ahora todo ha fenecido
Cronos jamás tuvo piedad
devora toda belleza y humanidad
aún los imperios terminan dormidos.
Aquélla hermosa estafeta
rubricada con tanta ternura
sólo el olvido en ella fulgura
sólo de ella quedan estepas.
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