Ictiandro
Poeta adicto al portal
Dulce reflejo
el de tus manos
acariciando mis ojos,
tu sonrisa
devorando el tiempo.
Entregué
el reino de mis mares,
mis credos y versos,
cada segundo
de mis latidos
si tu voz,
divina voz,
fue canto
y palabras
culminando en besos.
Eres la luz
al otro lado del espejo,
cuanto busqué
desde el origen
del universo.
Y si la distancia
opaca visiones,
versos, instantes
con la piedad
de una mentira,
el grito de un silencio
y miles de soles
sin el color
de tus ojos
mirándome,
igual te sigo
queriendo
con estos kilómetros a cuestas
y este amor que no cesa.
El mañana será
de nosotros,
el presente
nos identifica
como lo que somos,
almas gemelas
quebrando distancias.
el de tus manos
acariciando mis ojos,
tu sonrisa
devorando el tiempo.
Entregué
el reino de mis mares,
mis credos y versos,
cada segundo
de mis latidos
si tu voz,
divina voz,
fue canto
y palabras
culminando en besos.
Eres la luz
al otro lado del espejo,
cuanto busqué
desde el origen
del universo.
Y si la distancia
opaca visiones,
versos, instantes
con la piedad
de una mentira,
el grito de un silencio
y miles de soles
sin el color
de tus ojos
mirándome,
igual te sigo
queriendo
con estos kilómetros a cuestas
y este amor que no cesa.
El mañana será
de nosotros,
el presente
nos identifica
como lo que somos,
almas gemelas
quebrando distancias.