iadra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi mano en otro pecho, y esta noche
embriagándome de ideas.
Esta noche abrigada por las pieles
que se deslucen bajo el estroboscopio
de la fiesta.
Unos labios que se abren para mí,
sonrosados, sabor conocido.
¡Qué música reventaba los altavoces!
“Take my heart and fuck it”
sonido de cinco cuerdas.
Vacía mi alma, la rellené de mierda.
Hasta desbordar y tirarse al hospital.
Volver a ser alcancía, sonido de moneda
para el fondo de ahorro
para comprar mi Beretta.
Descorchas la botella que contiene
la última inocencia.
Vino añejo, y te lo bebes
hasta terminar con ella.
Sonrisa hueca la que se asoma cuando veo
a la pálida que a veces me interpreta.
Veo el vacío a lo largo de una noche,
calor que solo el borde de los dedos calienta.
embriagándome de ideas.
Esta noche abrigada por las pieles
que se deslucen bajo el estroboscopio
de la fiesta.
Unos labios que se abren para mí,
sonrosados, sabor conocido.
¡Qué música reventaba los altavoces!
“Take my heart and fuck it”
sonido de cinco cuerdas.
Vacía mi alma, la rellené de mierda.
Hasta desbordar y tirarse al hospital.
Volver a ser alcancía, sonido de moneda
para el fondo de ahorro
para comprar mi Beretta.
Descorchas la botella que contiene
la última inocencia.
Vino añejo, y te lo bebes
hasta terminar con ella.
Sonrisa hueca la que se asoma cuando veo
a la pálida que a veces me interpreta.
Veo el vacío a lo largo de una noche,
calor que solo el borde de los dedos calienta.