El tiempo de la primera estrofa, humanizado, bellamente descrito como un espacio árido
, diríamos hambriento de umbrales y caricias deseadas. Ese espacio esperando la lluvia, el eje de las gotas delicadas. Besos de piel en un camino de pergaminos diluidos, como dices desérticos áridos.
Esa imagen de las manos queriendo atrapar la hermosa lluvia, mientras encuentras el refugio del cuerpo en el acantilado, casi seco. Y sientes esa reparación, esa voz que sin sombra deseas
, entre miradas.
Presencia del beso antes de llegar. Palabras para sentir en el más elevado espacio de la realidad. Esa magia tiene el amor que en el bosque perdido llena y llega incinerando la conciencia entre las estaciones muertas. Estoy ahora mirando tu poema, desde mis infinitos, no te detengas Mar, en ese polvo de desesperanzas, recorremos un mundo, y en el él siempre esta el navío que navega en el altar de las nubes, sorprendiendo a los pájaros de las primaveras. Me vuelvo al poema a ese hermoso firmamento de luz, y araño suavemente el final, pero por favor no condenes a las palabras. Hermosa compañía, alcanzar tu voz rasgada en este poema ha sido un mural de sueño, lo he vivido como un niño
, como un infinito sin lunas frías. Gracias, amiga de las conciencias de estaciones con vida. Mi felicitación exquisita. Besos desde el pergamino de los labios resecos de releer tan hermosas estrofas. luzyabsenta
Te aconsejo escuchar a Red House Painters. Encontraras vertientes sorprendentes. Yo lo hice mientras tropezaba entre tus líneas.