Silencio Nocturno
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA LLAVE DE LA RAZÓN
Duermen mis manos junto a las tuyas,
despiertan cálidas ante la belleza de tu piel
atrae, inspira, abre la puerta del deseo.
Viento sobre tu cuerpo
aire sobre mi pecho
fuego esparcido en la piel
agua de tu boca que bebo.
La noche duerme entre mis brazos,
oscuro el pensamiento ante tanta pasión que siento.
Deja que mis ojos te hagan el amor.
Qué duerma la ausencia,
qué despierte el calor de la presencia,
qué caiga sobre mí la razón.
Sin llave, ni cadenas,
ni cerradura alguna que me impida,
disfrazar la locura de eterna pasión.
::tkmmmmmmmmm