ana cristna
Poeta recién llegado
Luce la luna hermosa,
derrochando fantasía.
Se disfraza la noche con ella,
pareciendo que es de día.
Todos duermen,
ni aire, ni sonido,
todo está yerto.
En mi, tu recuerdo,
ayer tan cerca,
hoy tan lejos
Evoco tu nombre
bajo el embrujo de la blanca luna.
Despierta la noche,
brillan los astros;
sopla suavemente el viento
regalándome tristes acordes
de una vieja melodía.
Me desplomo sobre mis rodillas
que golpean sin piedad,
el frío pavimento.
Cuando siento desfallecer
derrotada y sin aliento,
una suave brisa acaricia mi rostro
y una dulce voz musita un
Te quiero
derrochando fantasía.
Se disfraza la noche con ella,
pareciendo que es de día.
Todos duermen,
ni aire, ni sonido,
todo está yerto.
En mi, tu recuerdo,
ayer tan cerca,
hoy tan lejos
Evoco tu nombre
bajo el embrujo de la blanca luna.
Despierta la noche,
brillan los astros;
sopla suavemente el viento
regalándome tristes acordes
de una vieja melodía.
Me desplomo sobre mis rodillas
que golpean sin piedad,
el frío pavimento.
Cuando siento desfallecer
derrotada y sin aliento,
una suave brisa acaricia mi rostro
y una dulce voz musita un
Te quiero