Y sin embargo, tal como termina un viaje, termino el secreto
consume tanto que o mata o muere
no podía morir. No así.
No sé si regrese... todas esas canciones... todos esos poemas
si no salen de mi mente, ¿porque habrían de salir de la de ella?
¿y eso que me asegura de todas maneras?
de nuevo la antigua barca de las certezas
y yo que creía haberla hundido.
Estoy desolado. ahora solo la espera. y recurrir a lo que su muerte rescata.
Hube de traicionar para vivirla y hoy he de ser sincero para matarla.
Y muere todo menos su sonrisa. Muero yo antes que su sonrisa
porque ella mata por sonreír.
Dio vida más que muerte. Le di más vida que muerte y no sé que recordara
si la vida que abrí ante ella o la muerte que deje al dejarla vivirla sola
y no tan sola, por algo muere. por no estar sola.
Por ver en la soledad un barranco y ella sin alas no siente los vientos.
Le canto. La mimo. Aun entre mis brazos se acomoda como un gato.
Su piel camina por la mía, con cada hilo de su tersura roza mi superficie.
Escucho. Mi cabeza en su espalda. Ella ronronea por lo bajo, extasiada.
Yo la espero, espero a alguien que no sabe esperar.
Sabe caminar, decidir. Sabe actuar, destruir.
Y sin embargo la espero. porque tengo la esperanza fanática
de que haya cambiado y vuelva.
Su insinceridad añeja no me detiene. ¿Cómo iba a defenderse?
es una mujer hermosa en un mundo de hombres voraces.
Yo la recibí con el corazón en sangre
y le di a beber del agua bendita.
Los viejos demonios vuelven incesantes.
Ella prueba que un demonio nunca muere.
Bien dijo que era el demonio en persona.
Volviendo.
La mirada brillante, la sonrisa franca. se han ido.
Se las comió el diablo.
Pero renacen y antes renacían en ella y ahora en donde
si no se si va a regresar
si no se su en realidad me ama
jamás tuve la certeza de que realmente me escuchara
y a veces pienso que solo jugaba.
Tuvo que ser todo o nada
porque a medias fue la nada
y en el todo va la vida
por ella es perder todo
y sin ella es tener nada.