Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Mueven su desnudez frente a la hoguera
en la noche profunda:
¡Que haya magia!
¡Que los senos retumben a la vista!
¡Que se enciendan los fuegos!
¡Que se mezclen los cuerpos...,
sin importar las normas de los curas!
.........-----¡Aquelarre!
La noche brilla en el bosque incendiado
el violín la perturba
con el quejido audaz de la lujuria.
Desde los grises campanarios
los monjes del medievo se masturban
imaginando todo
desde la fe castrante que lo turba.
La luna no ha venido,
las sombras la rehuyen.
Desnuda, la doncella cortesana,
sabe gozar la furia
del tosco leñador que la tortura,
con arma de placer,
que la convierte impura.
Danzas, cantos y cuerpos
junto al fuego inestable
que luego lamerán
..........en la tortura.