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Como barro

Mariano Estrada

Poeta recién llegado
http://paisajes.blogcindario.com/2008/07/00308-como-barro.html


Como barro

Entre la poesía amorosa de Miguel Hernández, que es abundante y buena, hay un poema de marcado estilo gongorino que, con forma de octava real y fondo de pecado y de serpiente, a mí me ha llamado siempre la atención, especialmente por la contundencia de sus dos últimos versos, en los que -más allá de la alusión a determinadas supersticiones-, hay una altísima carga de sexualidad:

En tu angosto silbido está tu quid,
y, cohete, te elevas o te abates;
de la arena, del sol con más quilates,
lógica consecuencia de la vid.
Por mi dicha, a mi madre, con tu ardid,
en humanos hiciste entrar combates.
Dame, aunque se horroricen los gitanos,
veneno activo el más, de los manzanos.

En la última página del universal libro de la lírica, donde está escrita la poesía amorosa de los poetas de todos los tiempos, aparecen estos versos míos que muy escasamente llegan a formar un poema:

Fruta del frutero
no la quiero.

Yo la quiero del árbol, apetente,
con engaño mortal de la serpiente.

Con las debidas distancias en cuanto a la calidad de los respectivos ejemplares, la carga sexual es aproximadamente la misma. Y eso es justamente lo que a mí me interesa destacar para colgar el soneto que dejo a continuación, de cuya lectura se desprende que, en las relaciones amorosas, el barro es un elemento indispensable.


COMO BARRO

Como barro te quiero, como arcilla,
sin tamiz ni remiendo ni censura;
con la esencia mortal o levadura
con que fue modelada la costilla.

Te requiero mujer, no mantequilla
ni artificio de libro o de pintura.
Que te abunden en barro la cintura,
la cadera, los pechos, la rodilla.

Porque barro naciste, de semilla
que fue barro anterior en andadura
al barniz, al disfraz, a la cultura.

Y del barro tuviste la mancilla
que yo quiero ensanchar hasta la orilla
de la tierra final, la sepultura.

Del libro “El cielo se hizo de amor” (1986)

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios
 
http://paisajes.blogcindario.com/2008/07/00308-como-barro.html


Como barro

Entre la poesía amorosa de Miguel Hernández, que es abundante y buena, hay un poema de marcado estilo gongorino que, con forma de octava real y fondo de pecado y de serpiente, a mí me ha llamado siempre la atención, especialmente por la contundencia de sus dos últimos versos, en los que -más allá de la alusión a determinadas supersticiones-, hay una altísima carga de sexualidad:

En tu angosto silbido está tu quid,
y, cohete, te elevas o te abates;
de la arena, del sol con más quilates,
lógica consecuencia de la vid.
Por mi dicha, a mi madre, con tu ardid,
en humanos hiciste entrar combates.
Dame, aunque se horroricen los gitanos,
veneno activo el más, de los manzanos.

En la última página del universal libro de la lírica, donde está escrita la poesía amorosa de los poetas de todos los tiempos, aparecen estos versos míos que muy escasamente llegan a formar un poema:

Fruta del frutero
no la quiero.

Yo la quiero del árbol, apetente,
con engaño mortal de la serpiente.

Con las debidas distancias en cuanto a la calidad de los respectivos ejemplares, la carga sexual es aproximadamente la misma. Y eso es justamente lo que a mí me interesa destacar para colgar el soneto que dejo a continuación, de cuya lectura se desprende que, en las relaciones amorosas, el barro es un elemento indispensable.


COMO BARRO

Como barro te quiero, como arcilla,
sin tamiz ni remiendo ni censura;
con la esencia mortal o levadura
con que fue modelada la costilla.

Te requiero mujer, no mantequilla
ni artificio de libro o de pintura.
Que te abunden en barro la cintura,
la cadera, los pechos, la rodilla.

Porque barro naciste, de semilla
que fue barro anterior en andadura
al barniz, al disfraz, a la cultura.

Y del barro tuviste la mancilla
que yo quiero ensanchar hasta la orilla
de la tierra final, la sepultura.

Del libro “El cielo se hizo de amor” (1986)

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios


Tu soneto, asi como las anteriores consideraciones, estrimadoMariano,
las considero de alta escuela poética,
mis saludos más cordiales y mi admiración y aprecio
desde Argentina,
edelabarra
 
Hola, Susana: "Me basta un sólo lector para sentirme escritora". Me gusta esta frase, es optimista.
Gracias por tu comentario sobre el poema, también me ha gustado.
Un abrazo
 
Gracias, Eduardo: antes que nada quiero decirte que, inventando una ele que no había, mis ojos leyeron que tu nombre era "eldelabarra". Y yo me dije: vaya, un camarero... Luego supe que no, que lo tuyo son las letras. Y más aún, las clásicas. Coincidimos en los gustos: Cervantes y Quevedo. El Quijote y el Buscón.
Por tu comentario supe que eras un entendido. Así que me asomé a tus obras, que son muchas, por cierto, y leí unas cuantas: Oda al huevo, ¿por qué la vida es una sola? Y alguna otra cuyo título ya no recuerdo. Leeré más, poco a poco. Ha sido un placer.
No sé si conoces a Miguel Hernández...
Gracias por tu generoso comentario.
Un abrazo
 
Hola, Flor D'agosto: siempre tenemos algo que aprender. Y es bueno que así sea, porque ¿cómo, si no, íbamos a progresar?
Agradezco tus palabras como si fueran flores de primavera.
Un abrazo
 
http://paisajes.blogcindario.com/2008/07/00308-como-barro.html


Como barro

Entre la poesía amorosa de Miguel Hernández, que es abundante y buena, hay un poema de marcado estilo gongorino que, con forma de octava real y fondo de pecado y de serpiente, a mí me ha llamado siempre la atención, especialmente por la contundencia de sus dos últimos versos, en los que -más allá de la alusión a determinadas supersticiones-, hay una altísima carga de sexualidad:

En tu angosto silbido está tu quid,
y, cohete, te elevas o te abates;
de la arena, del sol con más quilates,
lógica consecuencia de la vid.
Por mi dicha, a mi madre, con tu ardid,
en humanos hiciste entrar combates.
Dame, aunque se horroricen los gitanos,
veneno activo el más, de los manzanos.

En la última página del universal libro de la lírica, donde está escrita la poesía amorosa de los poetas de todos los tiempos, aparecen estos versos míos que muy escasamente llegan a formar un poema:

Fruta del frutero
no la quiero.

Yo la quiero del árbol, apetente,
con engaño mortal de la serpiente.

Con las debidas distancias en cuanto a la calidad de los respectivos ejemplares, la carga sexual es aproximadamente la misma. Y eso es justamente lo que a mí me interesa destacar para colgar el soneto que dejo a continuación, de cuya lectura se desprende que, en las relaciones amorosas, el barro es un elemento indispensable.


COMO BARRO

Como barro te quiero, como arcilla,
sin tamiz ni remiendo ni censura;
con la esencia mortal o levadura
con que fue modelada la costilla.

Te requiero mujer, no mantequilla
ni artificio de libro o de pintura.
Que te abunden en barro la cintura,
la cadera, los pechos, la rodilla.

Porque barro naciste, de semilla
que fue barro anterior en andadura
al barniz, al disfraz, a la cultura.

Y del barro tuviste la mancilla
que yo quiero ensanchar hasta la orilla
de la tierra final, la sepultura.

Del libro “El cielo se hizo de amor” (1986)

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios
Blog http://paisajes.blogcindario.com
Poemas recreados: http://groups.google.com/group/paisajes-literarios

Me parece excelente.
Aun salvando las distancias, como dices, su fuerza es inmensa.
Es verdad que el barro es imprescindible...
Un abrazo, Mariano.
Xosé.
 
Desde la introducción donde citas a Miguel Hernández ya se deduce el profundo interés que te lleva a escribirla, hoy me felicito por hallar la fina alfarería en las letras con este soneto de impecable construcción.

Un fuerte abrazo y bienvenido.
 
Hola, Xosé:
Yo siempre he lamentado lo que nos hemos perdido con la muerte de Miguel Hernández. A él le dediqué un poema allá por los setenta. Si lo quieres ver está en el Foro de temas Sociopolíticos.
Gracias por tu elogioso comentario
Un abrazo
 
Hola, Tuti:
He estado leyendo algunos detus poemas, que, además de buenos, son casi infinitos (No creas que los míos son pocos, pero en este foro soy nuevo, no sé si aún recién nacido)
Y ha sido un placer.
Quiero darte las gracias por el comentario que me has dejado y que le ha sentado muy bien a mi pequeña vanidad. Pero no es con la vanidad con lo que quiero darte las gracias, sino con el corazón.
Un abrazo
 

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