Deja que tus pies se laven
rociadas con aroma de jazmín,
déjate vestir con túnica blanca,
limpia como alma que procede del cielo.
y susurrando a los que te quieren
que aún permaneces aquí, en el corazón.
rociadas con aroma de jazmín,
déjate vestir con túnica blanca,
limpia como alma que procede del cielo.
Aromatiza el ambiente de quietud
y que tus manos como seda fina
toquen la mano de Dios,
donde partiste ahora por la mañana
Dejando tu consejo discretoy que tus manos como seda fina
toquen la mano de Dios,
donde partiste ahora por la mañana
y susurrando a los que te quieren
que aún permaneces aquí, en el corazón.
¡Mujer labrada de palabra santa!