noche_maldita9876
Poeta asiduo al portal
No se miraron, entristecieron.
Su fugaz romance concluye
con un par de lágrimas de un lado
y un diluvio salino del otro.
Ella soltó su mano,
no quería pensar más en aquello,
media vuelta y un giro al reloj,
sólo eso, y ya estaba sonriendo.
La calidez de su lado se fue,
mas se encontraba gritando en el centro,
había atado sus emociones
y así logró ser dueña del invierno.
Su fugaz romance concluye
con un par de lágrimas de un lado
y un diluvio salino del otro.
Ella soltó su mano,
no quería pensar más en aquello,
media vuelta y un giro al reloj,
sólo eso, y ya estaba sonriendo.
La calidez de su lado se fue,
mas se encontraba gritando en el centro,
había atado sus emociones
y así logró ser dueña del invierno.
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