Gauss
Poeta asiduo al portal
Bendita eres entre todas las mariposas
Te has ido con esa lentitud de paloma con la que llegaste un día.
Los sábados de aquel entonces eran ligeros y afinados
no había domingo sin pecado ni doloroso misterio:
Benedicta tu in papilionibus
y bendito el fruto de tu muerte sin cruz
Con un sí nos lo hemos negado todo
un vaso de agua, un beso, unas vacaciones
un encuentro final de mis ojos miedosos
y tus ojos medusos.
Los cines, los perros y las catedrales
me miran de reojo, balbuceante
solo, haciendo un solo de labios
años luz de tu contrapunto...
Habrá que abortar la caricia, corazón
porque alguien sembró una carretera entre nosotros.
Yo ya no quiero volver a los libros de geografía
porque te lloro siempre en la capital de Bélgica
en la lista de países escandinavos.
A cada toc-toc de la puerta acude tu nombre.
Yo soy el pararrayos de tus memorias
-vienen a mí como un crescendo
de cuchillos en el pecho-
Ibas a desterrarme tarde o temprano:
llevaba un pasaporte falso
en el país de tus latidos.
Te has ido con esa lentitud de paloma con la que llegaste un día.
Los sábados de aquel entonces eran ligeros y afinados
no había domingo sin pecado ni doloroso misterio:
Benedicta tu in papilionibus
y bendito el fruto de tu muerte sin cruz
Con un sí nos lo hemos negado todo
un vaso de agua, un beso, unas vacaciones
un encuentro final de mis ojos miedosos
y tus ojos medusos.
Los cines, los perros y las catedrales
me miran de reojo, balbuceante
solo, haciendo un solo de labios
años luz de tu contrapunto...
Habrá que abortar la caricia, corazón
porque alguien sembró una carretera entre nosotros.
Yo ya no quiero volver a los libros de geografía
porque te lloro siempre en la capital de Bélgica
en la lista de países escandinavos.
A cada toc-toc de la puerta acude tu nombre.
Yo soy el pararrayos de tus memorias
-vienen a mí como un crescendo
de cuchillos en el pecho-
Ibas a desterrarme tarde o temprano:
llevaba un pasaporte falso
en el país de tus latidos.
Última edición:
::