A Ella
Te busqué por los andamios invisibles,
donde el misterio abre sus ventanas.
Pero estabas en las cosas cotidianas,
haciendo que el amor fuera posible.
donde el misterio abre sus ventanas.
Pero estabas en las cosas cotidianas,
haciendo que el amor fuera posible.
Te busqué por los libros intangibles,
por las musas perdidas y lejanas.
Pero estabas esperando en mis mañanas
como un rayo de sol incontenible.
por las musas perdidas y lejanas.
Pero estabas esperando en mis mañanas
como un rayo de sol incontenible.
Te busqué por el grano, que inaudible
se hace brote, semana tras semana.
Pero hecha raíz, ya estabas, soberana.
Toda sombra, toda árbol ya irrompible.
se hace brote, semana tras semana.
Pero hecha raíz, ya estabas, soberana.
Toda sombra, toda árbol ya irrompible.
Marino Fabianesi
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