JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
DESTINO
Eres el inmenso mar,
que sobre sus olas vas flotando,
que navegando y volando vives tu agonía,
como incansable viajera en el tiempo,
y tu corona de sollozos
desplegados con tus alas,
no encuentran el camino
no encuentras tu destino.
Y los cielos que te cubren
y te miran en silencio,
con su sola presencia te mancillan
y destrozan tu triste corazón,
y tus melodías de amor
se pierden en lo profundo
de la nada.
Eres así,
porque tu quisiste vivir así,
sola, y sin tu propio ser,
ese ser que yo mismo busque
para enamorarme,
para poder vivir una vida,
donde solo tu y yo
pudiéramos amarnos.
Y si te das cuenta,
nuestra amiga la luna
siempre esta ahí,
como fiel guardiana de nuestro amor,
que nos cubriría siempre
cuando camináramos
juntos de la Mano.
Ho viento,
que sobre ti volando y viajando incansablemente
despliega sus alas de dolor,
eres tu y siempre seras,
perdida y errante, triste
y de corazón sangrante.
Eres el inmenso mar,
que sobre sus olas vas flotando,
que navegando y volando vives tu agonía,
como incansable viajera en el tiempo,
y tu corona de sollozos
desplegados con tus alas,
no encuentran el camino
no encuentras tu destino.
Y los cielos que te cubren
y te miran en silencio,
con su sola presencia te mancillan
y destrozan tu triste corazón,
y tus melodías de amor
se pierden en lo profundo
de la nada.
Eres así,
porque tu quisiste vivir así,
sola, y sin tu propio ser,
ese ser que yo mismo busque
para enamorarme,
para poder vivir una vida,
donde solo tu y yo
pudiéramos amarnos.
Y si te das cuenta,
nuestra amiga la luna
siempre esta ahí,
como fiel guardiana de nuestro amor,
que nos cubriría siempre
cuando camináramos
juntos de la Mano.
Ho viento,
que sobre ti volando y viajando incansablemente
despliega sus alas de dolor,
eres tu y siempre seras,
perdida y errante, triste
y de corazón sangrante.