KOVAC
Poeta recién llegado
Escribo para poder olvidarte
y sin embargo ya ves.
Aquí estoy, aquí me tienes
presente, esclavo del pasado
(mi pasado es tu pasado, y viceversa,
-¿recuerdas cuando escribíamos
nuestros nombres siempre juntos,
como si fuesen la misma cosa,
inseparables?-).
Aquí estoy te decía,
donde están tus ojos ahora
antes estuvo mi mano
dejando constancia,
por si había alguna duda no la había ¿verdad?-
que, muy a mi pesar,
no he logrado olvidarte.
Todavía.
Todavía me parece imposible
-impensable-
reconstruir el pasado
sin que algo adentro mío
te nombre (te dibuje, te dé voz propia)
en términos de absoluta nostalgia.
En cambio aparento
ser un hombre normal, salgo
a la calle y me río y digo
-como dicen todos-
¡qué buena está la noche!
Pero por dentro
-soy lo que soy porque soy por dentro-
un hombre fallece cada instante,
cada segundo ahora por ejemplo
está muriendo ya murió-
cada vez que, inevitablemente,
me acuerdo de ti
(sin querer o moviendo los hilos
para sacarte del pasado
y reinventarte conmigo en el presente).
Estoy pagando muy caro
haberme aprendido tu nombre de memoria.
PARA LA SEÑORA MYRIAM, PORQUE ME CONSTA QUE NO SE PUEDE SER MÁS GUAPA.
y sin embargo ya ves.
Aquí estoy, aquí me tienes
presente, esclavo del pasado
(mi pasado es tu pasado, y viceversa,
-¿recuerdas cuando escribíamos
nuestros nombres siempre juntos,
como si fuesen la misma cosa,
inseparables?-).
Aquí estoy te decía,
donde están tus ojos ahora
antes estuvo mi mano
dejando constancia,
por si había alguna duda no la había ¿verdad?-
que, muy a mi pesar,
no he logrado olvidarte.
Todavía.
Todavía me parece imposible
-impensable-
reconstruir el pasado
sin que algo adentro mío
te nombre (te dibuje, te dé voz propia)
en términos de absoluta nostalgia.
En cambio aparento
ser un hombre normal, salgo
a la calle y me río y digo
-como dicen todos-
¡qué buena está la noche!
Pero por dentro
-soy lo que soy porque soy por dentro-
un hombre fallece cada instante,
cada segundo ahora por ejemplo
está muriendo ya murió-
cada vez que, inevitablemente,
me acuerdo de ti
(sin querer o moviendo los hilos
para sacarte del pasado
y reinventarte conmigo en el presente).
Estoy pagando muy caro
haberme aprendido tu nombre de memoria.
PARA LA SEÑORA MYRIAM, PORQUE ME CONSTA QUE NO SE PUEDE SER MÁS GUAPA.
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