Rigel Amenofis
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tenía la estatura de un clavel
para mirar a las rosas de frente,
un paisaje de sueños era el mundo...
La nebulosa primigenia nuestra
paría estrella nueva.
Día tras día obtuve
castigo por pueriles travesuras...
para mirar a las rosas de frente,
un paisaje de sueños era el mundo...
La nebulosa primigenia nuestra
paría estrella nueva.
Día tras día obtuve
castigo por pueriles travesuras...
Me resguardé en tu casa
parecido a gatito abandonado,
mi mirada inocente
captó las flores de bondad de tu alma,
tus ojos de ternura sustantiva;
y tus brazos se abrieron
semejantes el cielo de la aurora,
parecido a gatito abandonado,
mi mirada inocente
captó las flores de bondad de tu alma,
tus ojos de ternura sustantiva;
y tus brazos se abrieron
semejantes el cielo de la aurora,
me refugié en tu pecho
más mullido que un lecho de suspiros.
Tu dulce abrazo siempre he recordado.
He olvidado tu nombre y tu semblante,
madre por siete días;
pero bendiciones y gratitud
ofrendo en el altar de tu recuerdo.
5 de Febrero 2009más mullido que un lecho de suspiros.
Tu dulce abrazo siempre he recordado.
He olvidado tu nombre y tu semblante,
madre por siete días;
pero bendiciones y gratitud
ofrendo en el altar de tu recuerdo.
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Nota: Esta dedicado a una mujer muy joven no mayor de 25 años
que conocí cuando yo era un niño muy pequeño.
Mi madre enfermo o nació uno de mis hermanos, no recuerdo,
nos dejaron al cuidadode una tía que nos maltrataba (hermanos y yo),
por una semana mas o menos, cuando eso pasaba
yo corría a su casa, y me recibía amorosamente. Pero se cambio
de casa y por mi misma edad no la pude encontrar. Tambien por
la misma razon supongo olivide su nombre, sin embargo siempre la
he recordado aunque perdí el contacto con ella.
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