Gritas a la oscuridad de la noche
reclamando la ausencia eterna
llenas el viento con tu reproche
que devuelve el eco cual caverna.
Has establecido contacto
pues la noche te ha contestado.
No tienes ningún tacto
derramando todo tu enfado.
¡Contéstame noche profunda!
¿Porque mi alma no encuentro?
Ya se que cayó inmunda
herida por costados y centro.
El viento ruge en tus oídos
ululando en sienes y costillas.
Caes con los ropajes raídos,
sangrantes manos y rodillas.
Ella se ha ido,
ella ha marchado...
Mi vida consumido,
mi rostro demacrado.
La noche te escucha,
se apiada de tu lamento.
Detiene tu corazón y lucha
para llevarte al firmamento.
reclamando la ausencia eterna
llenas el viento con tu reproche
que devuelve el eco cual caverna.
Has establecido contacto
pues la noche te ha contestado.
No tienes ningún tacto
derramando todo tu enfado.
¡Contéstame noche profunda!
¿Porque mi alma no encuentro?
Ya se que cayó inmunda
herida por costados y centro.
El viento ruge en tus oídos
ululando en sienes y costillas.
Caes con los ropajes raídos,
sangrantes manos y rodillas.
Ella se ha ido,
ella ha marchado...
Mi vida consumido,
mi rostro demacrado.
La noche te escucha,
se apiada de tu lamento.
Detiene tu corazón y lucha
para llevarte al firmamento.
®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Cesarfco.cd
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