lluviadeabril
lluvia & rain
Has entrado en lo más profundo de mí ser.
Deje la puerta abierta para que reinaras en el.
Ágil te mueves hoy por debajo de mi piel.
Haces surcos y grietas gruesas al empujar tu pala,
cual se desborda de hiel y cual riegas por donde escarbas.
Mientras escarbas heridas, disfrazas bien tus ideas.
Parecen, por no conocer, suculenta rara fruta de virtuosa miel.
Y las tomo --tus ideas-- como fino vino tinto, aun
vaciar copa y botella, no suele saciar mi sed.
Por lo mismo hoy te has dispuesto a disecar mis venas,
pues por ahí corre mi vida como un río repleto de esencia.
Ahí flotan mis sueños, mis pensamientos y mis ideas.
No te agradaban, no te quedaban mis sueños ni mis ideas .
Preferiste en su lugar luciera pesadillas y penas.
Al no poder apagarlas, las enterraste bajo la tierra.
Que nadie sepa - pensabas- que nadie se de cuenta.
Ya muertas, hoy sin descanso el pico clavas, jalas y sacas .
Ansioso esperas que la punta extraiga algo de mi que tu
entiendas, que quieras. Mas, el pico solo trae tierra negra y
huesos de lo que fui cuando pensaba, cuando soñaba.
No se que quieras con esa pala hoy descubrir.
De mi, todo te conté todo entrege- mas nunca lo comprendiste,
aunque era claro como el agua, la más sencilla ofrenda te hice.
Para ti fui libro abierto - el final no escrito
para escribirlo contigo, pero escribirlo solo quisiste.
Con mi sangre tibia buscabas decretar un
perfecto mito en donde todo fuera marfil y
las aves cantaran en tríos.
Mas, ni por escribir feliz fin, pudiste dejar
de empujar la pala, de clavar el pico.
No se como sacare la vil sustancia que has regado.
Por cada surco y grieta, mi alma has envenenado.
O quizás no sea sustancia, si no gusanitos vivos, pues
miles de pasitos siento carcomer mi pensamiento.
Esos pasitos constantes la razón me han destruido,
se han comido la alegría y se han tragado mis sentidos.
Esos gusanitos gordos, ni migajas me dejaron.
Mi voluntad completita, poco a poco devoraron.
Ya se lo que tu buscabas, derrumbar lo indestructible y
Así comprobarle al mundo que el amor --sin voluntad-- a
nadie de nada sirve.
Espero te guste el final, así como lo dejaste, ahora
que completita tus gusanos me han comsumido.
Ahora pienso como piensas todo puede destrozarse y
la voluntad se consume con gusanos negros y vino tinto.
Deje la puerta abierta para que reinaras en el.
Ágil te mueves hoy por debajo de mi piel.
Haces surcos y grietas gruesas al empujar tu pala,
cual se desborda de hiel y cual riegas por donde escarbas.
Mientras escarbas heridas, disfrazas bien tus ideas.
Parecen, por no conocer, suculenta rara fruta de virtuosa miel.
Y las tomo --tus ideas-- como fino vino tinto, aun
vaciar copa y botella, no suele saciar mi sed.
Por lo mismo hoy te has dispuesto a disecar mis venas,
pues por ahí corre mi vida como un río repleto de esencia.
Ahí flotan mis sueños, mis pensamientos y mis ideas.
No te agradaban, no te quedaban mis sueños ni mis ideas .
Preferiste en su lugar luciera pesadillas y penas.
Al no poder apagarlas, las enterraste bajo la tierra.
Que nadie sepa - pensabas- que nadie se de cuenta.
Ya muertas, hoy sin descanso el pico clavas, jalas y sacas .
Ansioso esperas que la punta extraiga algo de mi que tu
entiendas, que quieras. Mas, el pico solo trae tierra negra y
huesos de lo que fui cuando pensaba, cuando soñaba.
No se que quieras con esa pala hoy descubrir.
De mi, todo te conté todo entrege- mas nunca lo comprendiste,
aunque era claro como el agua, la más sencilla ofrenda te hice.
Para ti fui libro abierto - el final no escrito
para escribirlo contigo, pero escribirlo solo quisiste.
Con mi sangre tibia buscabas decretar un
perfecto mito en donde todo fuera marfil y
las aves cantaran en tríos.
Mas, ni por escribir feliz fin, pudiste dejar
de empujar la pala, de clavar el pico.
No se como sacare la vil sustancia que has regado.
Por cada surco y grieta, mi alma has envenenado.
O quizás no sea sustancia, si no gusanitos vivos, pues
miles de pasitos siento carcomer mi pensamiento.
Esos pasitos constantes la razón me han destruido,
se han comido la alegría y se han tragado mis sentidos.
Esos gusanitos gordos, ni migajas me dejaron.
Mi voluntad completita, poco a poco devoraron.
Ya se lo que tu buscabas, derrumbar lo indestructible y
Así comprobarle al mundo que el amor --sin voluntad-- a
nadie de nada sirve.
Espero te guste el final, así como lo dejaste, ahora
que completita tus gusanos me han comsumido.
Ahora pienso como piensas todo puede destrozarse y
la voluntad se consume con gusanos negros y vino tinto.
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