eralda
Poeta que considera el portal su segunda casa
Miro tus ojos,
no son tus ojos,
te los han cambiado.
Miro tu boca,
ya no son tus labios,
se han marchado.
Te miro a ti
de arriba a abajo,
ya no eres tú,
te has escapado.
Me hablas
y no puedo escucharte,
estás enfrente,
pero te noto a miles de kilómetros.
En dónde está
el que me acarició tanto
sin ni tan siquiera
posarme sus manos.
A dónde se ha ido
el que me dió
miles de besos
sin tocarme los labios.
No sé a dónde se ha ido,
pero sé que se ha marchado
porque hoy le siento como a un extraño.
no son tus ojos,
te los han cambiado.
Miro tu boca,
ya no son tus labios,
se han marchado.
Te miro a ti
de arriba a abajo,
ya no eres tú,
te has escapado.
Me hablas
y no puedo escucharte,
estás enfrente,
pero te noto a miles de kilómetros.
En dónde está
el que me acarició tanto
sin ni tan siquiera
posarme sus manos.
A dónde se ha ido
el que me dió
miles de besos
sin tocarme los labios.
No sé a dónde se ha ido,
pero sé que se ha marchado
porque hoy le siento como a un extraño.
::