L
lluvia
Invitado
1,
2,3
4,5,6
pasitos escuche
de tu pies descalzos corriendo
por la madera.
Me pregunto si te
habrás espinado o si caminabas de puntas
como el día que te cambio tu padre las zapatillas,
el ventilador
no me dejaría escuchar si fueses a puntas.
Eres pequeña, lo suficiente como para
naufragar en un verso de Neruda, pero
no lo suficiente como para que tu sombra
me pasara desapercibida
en la pared, provocada por la poca luz entre
la puerta media abierta que nos separaba,
y digo que nos separaba por que
ya ahora tu estas lejos
y nos separan otras cosas,
perennes y eclesiásticas,
de esas
que te hacen
creer que estarás mejor sin mi,
Pero nadie se atrevería a quitarte
las espinas de la planta de los pies
por miedo a verte llorar, al menos nadie que no sea yo,
yo no tengo miedo a verte llorar.