Dos noches, a veces

cipres1957

Poeta veterano en el portal
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Hay días que no puedo
que todo me puede
hasta aguzo mis oídos para escuchar si aún lato
si mi cuerpo sigue masturbando sangre
en una erección inacabable
como un círculo vicioso
que se detiene en el último orgasmo
cuando la vida se dilata en contracciones
y se calla sin revancha posible.

Hay días con sus noches, dos noches a veces;
la que duermen en su albedrío de sueños
y las que desveladas debajo de la cama
zamarrean mi trasero para decirme:
despierta, ésta es tu noche,
quizás la última,
aún no es tiempo de cerrar los ojos
al silencio de la parca
que nunca reposa,
que sobrevive a todos los sueños,
a todos los estigmas que se escriben en su guadaña.

Hay noches con sus días
que se continúan iguales de oscuros
hasta se vuelven tenebrosos con sus sombras
persiguiendo lagartijas
mis lagartijas de calcinados soles
que salpican sus pies sobre calientes piedras
donde me suelo acostar
cuando se enfrían mis escamas
y se llena de escarcha la entrepierna de mi sino
que ya no eyacula sueños
ni siquiera intentos a mano alzada.
 
Última edición:
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Hay días que no puedo
que todo me puede;
hasta aguzar mis oídos para escuchar si aún lato,
si mi cuerpo sigue masturbando sangre
en una erección inacabable,
círculo vicioso
que se detiene en el último orgasmo
cuando la vida se dilata en contracciones
y se calla sin revancha posible.

Hay días con sus noches, dos noches a veces;
la que duerme en su albedrío de sueños
y la que desvelada debajo de la cama
zamarrea mi trasero para decirme:
Despierta; ésta es tu noche,
quizás la última;
aún no es tiempo de cerrar los ojos
al silencio de la parca
que nunca reposa,
que sobrevive a todos los sueños,
a todos los estigmas que se escriben en su guadaña.

Hay noches con sus días
que se continúan iguales de oscuros,
hasta tenebrosos con sus sombras
que persiguen lagartijas,
mis lagartijas de calcinados soles
que salpican sus pies sobre calientes piedras,
donde me suelo acostar
cuando se enfrían mis escamas
y se llena de escarcha la entrepierna de mi sino,
que ya no eyacula sueños
ni siquiera intentos a mano alzada.
buen poema
un placer leerte
un abrazo con mis alas abiertas
:::hug:::
 
Triste poesía mi querido amigo. Esos días que te pueden, esas noches oscuras; comparaciones angustiosas.

Un buen poema Cipres, sólo deseo que no sea ese tu estado de animo.

Mis estrellas para tu poema y mis petonets para ti,

Libra *M*
 
Vamos a pensar que hay días y noches, buenas y no tan buenas, pero que siempre queda la esperanza de mejorar con el transcurso del tiempo, me encantó tu poema, la forma de expresarte, un beso grande Ciprés:::hug:::
 
Vamos a pensar que hay días y noches, buenas y no tan buenas, pero que siempre queda la esperanza de mejorar con el transcurso del tiempo, me encantó tu poema, la forma de expresarte, un beso grande Ciprés:::hug:::


Un beso grande para vos poetisa Mayca, un placer leer tu esperanzado comentario.

Gracias por acercarte.

Daniel
 
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Hay días que no puedo
que todo me puede;
hasta aguzar mis oídos para escuchar si aún lato,
si mi cuerpo sigue masturbando sangre
en una erección inacabable,
círculo vicioso
que se detiene en el último orgasmo
cuando la vida se dilata en contracciones
y se calla sin revancha posible.
Esta estrofa es la que más me ha gustado por la fuerza de las imágenes y su lectura musical.

Buen poema Ciprés.

mamCardenal
 
Excelentes versos, Cipres. Muchas gracias por dejarnos leer estas líneas.
Un placer pasar por tu poema.
Un abrazo.
Xosé-.
 
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Hay días que no puedo
que todo me puede;
hasta aguzar mis oídos para escuchar si aún lato,
si mi cuerpo sigue masturbando sangre
en una erección inacabable,
círculo vicioso
que se detiene en el último orgasmo
cuando la vida se dilata en contracciones
y se calla sin revancha posible.

Hay días con sus noches, dos noches a veces;
la que duerme en su albedrío de sueños
y la que desvelada debajo de la cama
zamarrea mi trasero para decirme:
Despierta; ésta es tu noche,
quizás la última;
aún no es tiempo de cerrar los ojos
al silencio de la parca
que nunca reposa,
que sobrevive a todos los sueños,
a todos los estigmas que se escriben en su guadaña.

Hay noches con sus días
que se continúan iguales de oscuros,
hasta tenebrosos con sus sombras
que persiguen lagartijas,
mis lagartijas de calcinados soles
que salpican sus pies sobre calientes piedras,
donde me suelo acostar
cuando se enfrían mis escamas
y se llena de escarcha la entrepierna de mi sino,
que ya no eyacula sueños
ni siquiera intentos a mano alzada.

Me quedo con esa noche, más de una vez tuve una como esta y como aquella.

Hay días con sus noches, dos noches a veces;
la que duerme en su albedrío de sueños
y la que desvelada debajo de la cama
zamarrea mi trasero para decirme:
Despierta; ésta es tu noche,
quizás la última;
aún no es tiempo de cerrar los ojos
al silencio de la parca
que nunca reposa,
que sobrevive a todos los sueños,
a todos los estigmas que se escriben en su guadaña.


Querido Cipres, tienes un sello inigualable...Se agradece poder disfrutar de tus letras, profundas y siempre bien hiladas y muy masculinas, eso me encanta de tu pluma.
Felicidades compañero,dejo un abrazo y todas las estrellas posibles que habitan hoy en mi cielo insular.
 
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Hay días que no puedo
que todo me puede;
hasta aguzar mis oídos para escuchar si aún lato,
si mi cuerpo sigue masturbando sangre
en una erección inacabable,
círculo vicioso
que se detiene en el último orgasmo
cuando la vida se dilata en contracciones
y se calla sin revancha posible.

Hay días con sus noches, dos noches a veces;
la que duerme en su albedrío de sueños
y la que desvelada debajo de la cama
zamarrea mi trasero para decirme:
despierta, ésta es tu noche,
quizás la última,
aún no es tiempo de cerrar los ojos
al silencio de la parca
que nunca reposa,
que sobrevive a todos los sueños,
a todos los estigmas que se escriben en su guadaña.

Hay noches con sus días
que se continúan iguales de oscuros,
hasta tenebrosos con sus sombras
que persiguen lagartijas,
mis lagartijas de calcinados soles
que salpican sus pies sobre calientes piedras,
donde me suelo acostar
cuando se enfrían mis escamas
y se llena de escarcha la entrepierna de mi sino,
que ya no eyacula sueños
ni siquiera intentos a mano alzada.


"y se llena de escarcha la entrepierna de mi sino,
que ya no eyacula sueños
ni siquiera intentos a mano alzada."

Elegí esos versos que señalo,poeta,
no porque estén al final,ni más a mano...
Sencillamente me parecen geniales.

Saludos

 
Una forma muy inusual de describir dolidos sentimientos nostálgicos, linda obra, gracias por compartirla y deleitarnos con tu estilo

Saludos y abrazos
 

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