marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
El inmenso cruje doliente en mi pecho de pasados,
calculando la desdicha y las lágrimas que siempre te molestan,
ni un beso, ni un cuidado, ni una atención esgrime hoy mi culpa,
aquella desdeña que solo ocurre en mi parte de este trato.
Ni el juez presume por cierto que mi razón también es válida,
magistrado que solo obedece a tu mirar indolente e injustificado.
No sabes que también mi corazón grita por tus cariños.
No sabes que mi pena presiente mi soledad atrevida.
No reconoces que yo también soy humana y estoy abatida.
Ahora mi ahogo produce inconscientes,
quisiera disparar al aire el infortunio de mi mente,
ni siquiera la confianza que se debiera no esta presente por tu ida.
Es tan fácil denostar mis debilidades, siquiera recuerdas mi último intento.
No quiero mas batallas que fallezcan en la nada.
No quiero más delirios que no soporten mi alma.
No quiero ser el tope de tus oportunidades.
Solo quiero que tan solo me ames.
calculando la desdicha y las lágrimas que siempre te molestan,
ni un beso, ni un cuidado, ni una atención esgrime hoy mi culpa,
aquella desdeña que solo ocurre en mi parte de este trato.
Ni el juez presume por cierto que mi razón también es válida,
magistrado que solo obedece a tu mirar indolente e injustificado.
No sabes que también mi corazón grita por tus cariños.
No sabes que mi pena presiente mi soledad atrevida.
No reconoces que yo también soy humana y estoy abatida.
Ahora mi ahogo produce inconscientes,
quisiera disparar al aire el infortunio de mi mente,
ni siquiera la confianza que se debiera no esta presente por tu ida.
Es tan fácil denostar mis debilidades, siquiera recuerdas mi último intento.
No quiero mas batallas que fallezcan en la nada.
No quiero más delirios que no soporten mi alma.
No quiero ser el tope de tus oportunidades.
Solo quiero que tan solo me ames.
:: Gracias por tu lectura....