Tamar
Poeta adicto al portal
Piensa en mí,
porque nunca te escapaste de mi mente,
porque te soñé conmigo tantas veces,
porque en tu mirada es más fácil llorar.
Piensa en mí,
porque nunca nos bastaron los recuerdos,
porque siempre olvidaste mis tropiezos,
porque nunca me dejaste perdonar.
Piensa en mí,
te lo pido en la ventana en que te sueño,
e insisto, aún no sé porque te espero,
te lo canto con la voz que hay que olvidar.
Piensa en mí,
para que cuando volvamos a vernos,
y sigamos caminando como ciegos,
me comprendas el querer quedarme atrás.
Es que nunca existimos más de un instante,
por los lunes cuento mal nuestros pesares,
y en las tardes es irónico este mal.
En el fondo fuiste un poco más de letras,
para mí un simple encuentro mucho resta,
y hay cuestiones que olvido al sumar.
Me disculpo por ahogarme en cosas viejas,
y por no esperarte (justo ahora) más.
Te pienso como lejana faena,
escondida aquí arriba sin tu mirar.
porque nunca te escapaste de mi mente,
porque te soñé conmigo tantas veces,
porque en tu mirada es más fácil llorar.
Piensa en mí,
porque nunca nos bastaron los recuerdos,
porque siempre olvidaste mis tropiezos,
porque nunca me dejaste perdonar.
Piensa en mí,
te lo pido en la ventana en que te sueño,
e insisto, aún no sé porque te espero,
te lo canto con la voz que hay que olvidar.
Piensa en mí,
para que cuando volvamos a vernos,
y sigamos caminando como ciegos,
me comprendas el querer quedarme atrás.
Es que nunca existimos más de un instante,
por los lunes cuento mal nuestros pesares,
y en las tardes es irónico este mal.
En el fondo fuiste un poco más de letras,
para mí un simple encuentro mucho resta,
y hay cuestiones que olvido al sumar.
Me disculpo por ahogarme en cosas viejas,
y por no esperarte (justo ahora) más.
Te pienso como lejana faena,
escondida aquí arriba sin tu mirar.
::