Hoy estoy indulgente,
y te perdono
esa deuda de amor
que me tenías
y te ataba a mi vida
eternamente
si no olvidaba yo
toda tu vida.
Hoy derramo piedad
al recordarte
y remito tu injuria
y tus desdenes
que crearon mi rencor,
y al sentimiento
lo dejaron vacío de quereres.
Hoy te exceptúo
de la ley que un día
había creado
dentro de mi alma,
pues en tu rostro
de color sombrío,
miro que se termina
ya tu calma.
y te perdono
esa deuda de amor
que me tenías
y te ataba a mi vida
eternamente
si no olvidaba yo
toda tu vida.
Hoy derramo piedad
al recordarte
y remito tu injuria
y tus desdenes
que crearon mi rencor,
y al sentimiento
lo dejaron vacío de quereres.
Hoy te exceptúo
de la ley que un día
había creado
dentro de mi alma,
pues en tu rostro
de color sombrío,
miro que se termina
ya tu calma.