Te soltaré cuando tu río no desemboque en mi mar,
en el día en que este cielo deje de hacer brillar tu sol,
cuando mi canto deje de estremecer tu luna,
aunque tu camines en direcciones distintas,
y encuentres o reencuentres caminos distantes,
te soltaré cuando deje de saber el ritmo de tus pasos,
y ya no conozca el tono de tus miradas,
mientras tanto, me amarrare a tí, como estrella a la noche,
como el canto del viento al anochecer en la montaña,
y te abriré las páginas del libro que quiero que escribamos,
y cantaré tus rimas y beberé tus labios y llenaré tus cielos,
mientras haya señas de tu brillo por mi vida,
mientras haya sueños de dos locos en busca de si mismos,
y hasta el día que dejemos de latir verso y rima,
y ya no haya trova que nos una ni canto que nos llene,
hasta ese día, solo hasta ese día, te soltaré.
en el día en que este cielo deje de hacer brillar tu sol,
cuando mi canto deje de estremecer tu luna,
aunque tu camines en direcciones distintas,
y encuentres o reencuentres caminos distantes,
te soltaré cuando deje de saber el ritmo de tus pasos,
y ya no conozca el tono de tus miradas,
mientras tanto, me amarrare a tí, como estrella a la noche,
como el canto del viento al anochecer en la montaña,
y te abriré las páginas del libro que quiero que escribamos,
y cantaré tus rimas y beberé tus labios y llenaré tus cielos,
mientras haya señas de tu brillo por mi vida,
mientras haya sueños de dos locos en busca de si mismos,
y hasta el día que dejemos de latir verso y rima,
y ya no haya trova que nos una ni canto que nos llene,
hasta ese día, solo hasta ese día, te soltaré.