Quería hacerme el valiente
levantar la cara, mirarte de frente.
Pero no pude hacerlo
solo pude decir: Vete.
No podía ni quería creerlo:
Caí en la trampa más antigua del juego.
Yo que todo creí tenerlo
me vi despojado y ardiendo al fuego.
Las canciones y versos
que para nosotros sirvieron
ahora no tienen uso
ya no tienen dueño.
Tus ojazos y brazos tersos
de a poco me convirtieron
en esclavo iluso,
visitante fuereño.
Quise ser orgulloso
y lanzarte mi desprecio.
Soy enemigo del acoso
a la paz no le pongo precio...
Sin embargo te digo
con toda la calma del sosiego:
Recibirás tu castigo
y te mandaré al infierno.
levantar la cara, mirarte de frente.
Pero no pude hacerlo
solo pude decir: Vete.
No podía ni quería creerlo:
Caí en la trampa más antigua del juego.
Yo que todo creí tenerlo
me vi despojado y ardiendo al fuego.
Las canciones y versos
que para nosotros sirvieron
ahora no tienen uso
ya no tienen dueño.
Tus ojazos y brazos tersos
de a poco me convirtieron
en esclavo iluso,
visitante fuereño.
Quise ser orgulloso
y lanzarte mi desprecio.
Soy enemigo del acoso
a la paz no le pongo precio...
Sin embargo te digo
con toda la calma del sosiego:
Recibirás tu castigo
y te mandaré al infierno.
®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Cesarfco.cd