kalkbadan
Poeta que considera el portal su segunda casa
EL HOSPITAL
Un espacio gris y frío
con un aire de lamentos
y una capilla de entrada
anunciando el hospital.
Hasta allí llega mi niña
sudorosa, Dalineana,
palpitan las dos partes
reclamando un nada grave.
Sala de espera agonizante
sin ventanas, asfixiante,
rogando una primavera
esas miradas distantes.
De pronto la puerta se abre
miedo, clepsidra latente,
quiero ver pero no veo,
entonces una voz suave
como la brisa de tarde
me dicta sonriente:
Amor mío
sácame de aquí,
y regálame todas
las flores de abril.
Kalkbadan, 2008
Última edición: