JUANMAROMO
Poeta recién llegado
Hoy me ha abducido un agujero blanco,
un torbellino ígneo me levantó hacia el cielo
y me he sentido girar sobre mí mismo
en infinitas espirales cada vez más lejanas.
He visto a ese niño siempre insatisfecho
nadando río arriba y a contracorriente
dejándose la piel contra las peñas
sin poder alcanzar jamás las fuentes.
Me he visto a mí mismo en busca de mí mismo
tratando de saber quién era y hacia adonde huía,
mirándome al espejo deformado de mis maestros
o en las aguas turbulentas de mis compañeros.
*
Pero no me reconocía, y levantaba las piedras del camino
por encontrarme y comprenderme,
y en cada giro de la espiral cósmica
me preguntaba como una letanía
¿Quién soy yo? ¿pero quién soy yo? ¿pero quién soy yo ?
*
Y me he visto mendigar cariño,
niño adolescente, corazón en llamas,
me han escupido besos retorcidos
cuando sólo esperaba una caricia limpia,
unos labios donde posar mis labios.
Y me he visto arrastrarme de catre en catre
y de taberna en taberna bebiendo aguardientes
cuando sólo buscaba el agua cristalina
de unos ojos limpios, de una mirada tierna.
Abrazando rosales encendidos
cuando soñaba con el puro candor de una amapola.
*
Y he mirado hacia el vórtice, cuando ya me perdía
y te he visto llorar trenzándote las manos,
he mirado esos ojos desde siempre añorados
y he sabido que el cielo me esperaba en tus brazos.
Hoy me ha abducido un agujero blanco
que me ha sumido en el túnel del tiempo
y he regresado desnudo y limpio
a fundirme en la luz de tu regazo,
el grial primigenio que llevaba buscando
más allá de mil vidas,
más allá del espacio
más allá de los tiempos.
un torbellino ígneo me levantó hacia el cielo
y me he sentido girar sobre mí mismo
en infinitas espirales cada vez más lejanas.
He visto a ese niño siempre insatisfecho
nadando río arriba y a contracorriente
dejándose la piel contra las peñas
sin poder alcanzar jamás las fuentes.
Me he visto a mí mismo en busca de mí mismo
tratando de saber quién era y hacia adonde huía,
mirándome al espejo deformado de mis maestros
o en las aguas turbulentas de mis compañeros.
*
Pero no me reconocía, y levantaba las piedras del camino
por encontrarme y comprenderme,
y en cada giro de la espiral cósmica
me preguntaba como una letanía
¿Quién soy yo? ¿pero quién soy yo? ¿pero quién soy yo ?
*
Y me he visto mendigar cariño,
niño adolescente, corazón en llamas,
me han escupido besos retorcidos
cuando sólo esperaba una caricia limpia,
unos labios donde posar mis labios.
Y me he visto arrastrarme de catre en catre
y de taberna en taberna bebiendo aguardientes
cuando sólo buscaba el agua cristalina
de unos ojos limpios, de una mirada tierna.
Abrazando rosales encendidos
cuando soñaba con el puro candor de una amapola.
*
Y he mirado hacia el vórtice, cuando ya me perdía
y te he visto llorar trenzándote las manos,
he mirado esos ojos desde siempre añorados
y he sabido que el cielo me esperaba en tus brazos.
Hoy me ha abducido un agujero blanco
que me ha sumido en el túnel del tiempo
y he regresado desnudo y limpio
a fundirme en la luz de tu regazo,
el grial primigenio que llevaba buscando
más allá de mil vidas,
más allá del espacio
más allá de los tiempos.
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:: . Tiene la fuerza de lo astral, de la inmensidad de nuestra pequeñez en el universo. Tiene el recorrido de la identidad a través de sus cambios y de sus crisis ... para plasmarse, en el cierre, en su versión más genuina: la que se revela en la plenitud amorosa.