aldo defelipe
Poeta recién llegado
Mientras espero la rama nueva
del cerezo, te extraño,
y extraño tanto las flores
como tus ojos; que son tus
flores.
Mientras espero que la primavera
suba calle arriba, haciendo
estragos en las huestes del invierno,
te extraño, y extraño tanto los
gorriones como tus manos;
que son mis pájaros.
Mientras espero que el río venza
la capa de gruesa escarcha,
te extraño, y extraño tanto el
río como tus labios; que son
tu río
Y mientras te espero, vengo a
saber que también te sueño,
como sueño los aleros goteando,
la nieve derretida, los pinos
de nuevo verdes.
Entonces no es que te espero,
sólo te estuve soñando.
del cerezo, te extraño,
y extraño tanto las flores
como tus ojos; que son tus
flores.
Mientras espero que la primavera
suba calle arriba, haciendo
estragos en las huestes del invierno,
te extraño, y extraño tanto los
gorriones como tus manos;
que son mis pájaros.
Mientras espero que el río venza
la capa de gruesa escarcha,
te extraño, y extraño tanto el
río como tus labios; que son
tu río
Y mientras te espero, vengo a
saber que también te sueño,
como sueño los aleros goteando,
la nieve derretida, los pinos
de nuevo verdes.
Entonces no es que te espero,
sólo te estuve soñando.